Vaginosis bacteriana: desequilibrio de la microbiota

La composición de la flora vaginal cambia días antes del desarrollo de vaginosis bacteriana: los lactobacilos, responsables de mantener su equilibrio, desaparecen poco a poco dejando en su lugar a microorganismos patógenos presentes inicialmente en la flora vaginal.

 

La vaginosis bacteriana es una infección vaginal común que se asocia con un mayor riesgo de parto prematuro, enfermedad inflamatoria pélvica y transmisión de patógenos (incluido el VIH). Se manifiesta en forma de secreciones vaginales malolientes y comezón. Esta afección podría afectar más a las mujeres fumadoras, a las que realizan duchas vaginales y a las que llevan un dispositivo intrauterino. Su prevalencia también podría ser más alta en mujeres lesbianas, de origen africano o con un riesgo elevado de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Modificación del pH vaginal

Esta infección se desarrolla tras la ruptura del equilibrio de la microbiota vaginal. La disminución de la cantidad de lactobacilos –bacterias responsables de mantener un medio ácido protector– podría fomentar la proliferación de las bacterias patógenas que se encuentran normalmente en la vagina. No obstante, los científicos desconocen el mecanismo por el que se desarrolla esta infección bacteriana en la mucosa vaginal. Para dilucidar la cascada de acontecimientos que preceden a su aparición, un equipo de investigadores estadounidenses estudió desde todos los ángulos posibles la flora vaginal de un grupo de 30 mujeres afroamericanas de 18 a 45 años que habían tenido al menos una relación homosexual en los últimos 12 meses. Las voluntarias se tomaron por sí solas las muestras vaginales cada día durante tres meses. Cerca de la mitad de ellas desarrolló vaginosis.

Desequilibrio de la microbiota vaginal previo a la infección

El análisis reveló que Lactobacillus crispatus (un tipo de lactobacilo) predominaba en la flora de la mayoría de las mujeres que no desarrollaron vaginosis. Se trata de una bacteria poco abundante en las mujeres que padecen esta infección y las otras cepas de lactobacilos predominantes no logran mantener el equilibrio de la microbiota vaginal. Aun en ausencia de infección, tales mujeres presentan en su microbiota concentraciones bajas, pero detectables, de gérmenes presuntamente responsables de la vaginosis. Por lo tanto, podrían ser más vulnerables a infecciones debido al desequilibrio de la microbiota. El estudio demostró asimismo que los lactobacilos protectores desaparecen poco a poco dos semanas antes de la aparición de la infección, mientras que las bacterias patógenas proliferan tres o cuatro días antes.

 

Bibliografia :

Muzny CA, Blanchard E, Taylor CM, Aaron KJ, Talluri R, Griswold ME, Redden DT, Luo M, Welsh DA, Van Der Pol WJ, Lefkowitz EJ, Martin DH, Schwebke JR. Identification of Key Bacteria Involved in the Induction of Incident Bacterial Vaginosis: A Prospective Study. J Infect Dis. 2018 Apr 28