Microbiota pulmonar

Se ha creído durante mucho tiempo que los pulmones sanos no contenían microorganismos, pero esto se ha puesto en tela de juicio desde que se descubrió la microbiota pulmonar.

La composición de la microbiota pulmonar viene determinada por el entorno: el clima, la zona geográfica, el medio en el que se vive, la exposición a los animales domésticos, etc., pero también presenta muchas similitudes con la microbiota digestiva. Esta flora de las vías respiratorias inferiores (pulmones, bronquios, etc.) no es uniforme y difiere considerablemente de la de las vías respiratorias superiores (nariz, boca). No se conoce muy bien su papel, pero nos podría proteger de las inflamaciones provocadas por la alergia.
Existen múltiples factores que pueden empobrecer la diversidad bacteriana y provocar un desequilibrio en la microbiota respiratoria: algunos están relacionados con el organismo (reducción de las defensas inmunitarias, dificultades para toser, etc.), otros son ambientales (tabaco, infecciones virales, tratamientos con antibióticos, etc.). El desequilibrio (disbiosis) de la microbiota pulmonar puede favorecer la aparición de bacterias o de hongos patógenos y podría contribuir al desarrollo de enfermedades respiratorias crónicas, como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Patologías

Actuar sobre la microbiota

Los probióticos pueden afectar el equilibrio de la microbiota. Descubre sus diferentes modos de acción.