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Trastornos intestinales funcionales en niños

Cólicos del lactante

Los cólicos del lactante se cuentan entre los trastornos más comunes y los más temidos por los padres de recién nacidos: los estudios recientes sugieren que su origen está en la microbiota. 

Motivo de consulta predominante

Los cólicos del recién nacido constituyen un motivo de consulta bastante frecuente durante los primeros meses de vida del bebé, lo que dice mucho sobre la importancia del trastorno. Se calcula que hasta el 31 % de los recién nacidos se ven afectados1.

Señales que no engañan

Gritos, llantos inconsolables, todos los días a la misma hora, pero también signos clínicos como piernas flexionadas, movimientos intestinales, aumento de la irritabilidad posprandial son algunos de los signos típicos de los bebés que sufren cólicos, desde Wessel, que los definió en 19542, hasta Steutel3 en 2014, que considera necesario realizar nuevos estudios para establecer una nueva definición de los cólicos. 

Origen oscuro 

Los cólicos se han atribuido a la depresión materna postparto4, a la intolerancia a la lactosa, a una alergia a las proteínas de la leche, a una motilidad gastrointestinal anormal o incluso al tabaquismo materno5. No obstante, desde un punto de vista etiológico, siempre han sido un misterio.  

Algunos estudios parecen indicar que se deben a una falta de diversidad bacteriana en la microbiota y, especialmente a una deficiencia de lactobacilos y bifidobacterias y a una cantidad excesiva de bacterias gramnegativas6

Búsqueda de soluciones

Algunos estudios italianos7,8 y polacos9 que emplearon Lactobaccilus reuteri como probiótico añadido para reducir los cólicos, han mostrado resultados prometedores. Otros microorganismos como Bifidobacterium breve, especie dominante que se encuentra típicamente en los niños alimentados con leche materna, también representan posibles explicaciones10. En la actualidad, las investigaciones para tratar mejor este trastorno de los recién nacidos siguen abiertas y, especialmente, están explorando de forma mucho más profunda el potencial de los probióticos y prebióticos.

 

Bibliografia :
1. Wade S. et al. Infantile colic », BMJ 2001 ; 323 : 437. http://www.bmj.com/content/323/7310/437 
2. Wessel M. A. et al. Paroxysmal fussing in infancy, sometimes called "colic". Pediatrics, 1954 ; 14 : 421-434
3. Steutel NF et al. Reporting outcome measures in trials of infant colic. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2014 Sep; 59 (3) : 341-6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24796800 
4. Vik T et al. Infantile colic, prolonged crying and maternal postnatal depression. Acta Paediatr. 2009 ; 98 : 1344-1348. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1651-2227.2009.01317.x/abstract
5. Drug and Therapeutics Bulletin. Management of infantile colic. BMJ 2013 ; 347. http://www.bmj.com/content/347/bmj.f4102 
6. De Weerth C et al. Intestinal microbiota of infants with colic: development and specific signatures. Pediatrics. 2013;131:e550–e558. https://pediatrics.aappublications.org/content/early/2013/01/08/peds.2012-1449 
7. Indrio F et al. Prophylactic use of a probiotic in the prevention of colic, regurgitation, and functional constipation : a randomized clinical trial. JAMA Pediatr. 2014 ; 168(3) : 228-33. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24424513
8.  Savino F et al. Lactobacillus reuteri DSM 17938 in infantile colic: a randomised, double blind, placebo-controlled trial. Pediatrics 2010 ; 126 : e526-e533. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20713478
9. Szajewska H et al. Lactobacillus reuteri DSM 17938 for the management of infantile colic in breastfed infants: a randomized, double-blind, placebo-controlled trial. J Pediatr. 2013 ; 162(2) : 257-62. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22981952
10. Giglione E et al. The Association of Bifidobacterium breve BR03 and B632 is Effective to Prevent Colics in Bottle-fed Infants: A Pilot, Controlled, Randomized, and Double- Blind Study. J Clin Gastroenterol. 2016 ; 50 Suppl 2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27741166 

Dolor abdominal del niño

Los dolores abdominales funcionales del niño pueden adoptar varias formas que conviene identificar correctamente para ofrecer un tratamiento adecuado. Los probióticos pueden tener un papel importante en este tratamiento.

Una patología frecuente

Los dolores abdominales funcionales del niño revisten formas distintas a las que el médico ve con regularidad, que pueden ser desconcertantes en la práctica diaria, esencialmente debido a la dificultad del niño para describir sus síntomas con palabras. Estos dolores forman parte de los criterios de diagnóstico de las enfermedades gastrointestinales funcionales contenidas en la clasificación Roma1.

Dolores

El síndrome del intestino irritable (SII) figura entre las causas más frecuentes de dolores abdominales funcionales. Consiste en hipersensibilidad visceral, inflamación, dismotricidad o disregulación del eje cerebro-intestino. El diagnóstico se basa en el historial clínico y en el examen completo del paciente, a los que se suman, si es necesario, exámenes complementarios. 
Pueden encontrarse otras formas de dolores abdominales funcionales: generalmente son periumbilicales o epigástricas, sin ninguna relación con las comidas o con las deposiciones. En este marco, encontramos varios síntomas: palidez, vértigo, pérdida del apetito, náuseas o incluso cefaleas2.

Desde el punto de vista terapéutico

El enfoque terapéutico que prevalece en el tratamiento de estos dolores funcionales se basa en la gestión del estrés, ya que este último se ha identificado como un factor que favorece el desarrollo de estos trastornos3. Excepcionalmente, pueden recetarse algunos tratamientos farmacológicos para los dolores relacionados con el estreñimiento pero esto no debería ser de forma sistemática. En caso de carencias o trastornos alimenticios, conviene recordar al sujeto las reglas dietéticas. Por último, el consumo de probióticos puede resultar útil si los síntomas aparecen en el curso de una gastroenteritis o si el paciente joven sufre un SII con diarrea4
En este contexto, las investigaciones sobre la microbiota intestinal y concretamente sobre los efectos de los nuevos probióticos y prebióticos ofrecen nuevas perspectivas de tratamiento alentadoras, por ejemplo la utilidad de Lactobacillus reuteri5,6 y Lactobacillus rhamnosus GG7.
 

Bibliografia :
1 - Rasquin A. et al. Childhood functional gastrointestinal disorders : child/adolescent. Gastroenterology 2006 ; 130 : 1527-37. https://www.researchgate.net/publication/7101669_Childhood_Functional_Gastrointestinal_Disorders_ChildAdolescent
2 -  Russell G et al. Abdominal migraine : evidence for existence and treatments options. Paeditr Drugs 2002 ; 4 : 1-8. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11817981
3 – Chouraqui JP et al. Douleurs abdominales récurrentes, syndrome de l’intestin irritable ou dyspepsie chez l’enfant. Archives de Pédiatrie 2009 ; 16(6) : 855-857. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0929693X0974179X
4 – Bufler et al. Recurrent Abdominal Pain in Childhood. Dtsch Arztebl Int 2011; 108(17) : 295-304. https://www.aerzteblatt.de/int/archive/article/87647
5. Eftekhari K et al. A Randomized Double-Blind Placebo-Controlled Trial of Lactobacillus reuteri for Chronic Functional Abdominal Pain in Children. Iran J Pediatr. 2015 ; 25(6) :e2616. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26635937
6 – Romano et al. Lactobacillus reuteri in children with functional abdominal pain (FAP). J Paediatr Child Health. 2014 Oct;50(10):E68-71 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20626584
7 – Francavilla R. et al. A randomized controlled trial of Lactobacillus GG in children with functional abdominal pain. Pediatrics. 2013; 126: 1445-52. http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2010/11/15/peds.2010-0467

Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (SII) se caracteriza por trastornos digestivos dolorosos causados por una disbiosis.

Criterios bien definidos

El SII es el trastorno intestinal más frecuente entre los niños (de un 40 a un 45 % de los casos)1. Para definir la enfermedad, generalmente se utilizan los criterios de Roma IV2: el cuadro clínico se caracteriza por dolores abdominales, distensión abdominal y trastornos del tránsito con diarrea o estreñimiento, o incluso ambos en forma alternada. 

Una disfunción relacionada con un desequilibrio de la microbiota

Se ha detectado una disbiosis en el transcurso del SII, especialmente una menor diversidad de la microbiota en contacto con la mucosa, un aumento de ciertas Clostridia y Firmicutes (Veillonella) y una disminución de bifidobacterias, sobre todo las que están en contacto con la mucosa intestinal3. La disbiosis favorece la alteración de la barrera intestinal. Esta mayor permeabilidad puede provocar una inflamación intestinal de bajo grado caracterizada por la afluencia de células inmunocompetentes y/o la producción de citocinas proinflamatorias. Estos elementos contribuyen a la sensibilización de las aferencias sensitivas del sistema nervioso entérico, lo cual explica los dolores de los pacientes.

Tratamiento esencialmente sintomático

La respuesta terapéutica se basa principalmente en el tratamiento del dolor: se utilizan principalmente medicamentos antiespasmódicos de acción periférica.
El tratamiento de los trastornos del tránsito debe asociarse al del dolor. Por ejemplo, se recomienda el consumo de fibras alimenticias en las formas en las que predomina el estreñimiento.

Los probióticos son prometedores

Teniendo en cuenta las alteraciones de la microbiota detectadas en los pacientes que sufren SII, el uso de probióticos es una opción de tratamiento interesante: varios estudios aleatorizados y comparativos con placebo han demostrado la eficacia de Lactobacillus rhamnosus GG para reducir el dolor y la distensión abdominal en los niños que presentan el síndrome del intestino irritable5,6.
 

Bibliografia :
1.    Helgeland H, Flagstad G, Grøtta J, Vandvik PO, Kristensen H, Markestad T. Diagnosing pediatric functional abdominal pain in children (4-15 years old) according to the Rome III Criteria: results from a Norwegian prospective study. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2009;49:309-15. 
2.    
Drossman D. Functional Gastrointestinal Disorders: History, Pathophysiology, Clinical Features and Rome IV. Gastroenterology. 2016 Feb 19.
3.    Simren M, Barbara G, Flint HJ, et al. Intestinal microbiota in functional bowel disorders: a Rome foundation report. Gut 2013 ; 62 : 159-76.
4.    Camilleri M et al. Peripheral mechanisms in irritable bowel syndrome. NEJM 2012 ; 367 : 1626-35. 
5.    Gawronska A. et al. A randomized double-blind placebo-controlled trial of Lactobacillus GG for abdominal pain disorders in children. Aliment Pharmacol Ther. 2007; 25: 177-184.
6.    Bausserman M. et al. The use of Lactobacillus GG in irritable bowel syndrome in children: a double-blind randomized control trial. J Pediatr. 2005; 147: 197-201.

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