Disbiosis intestinal en cuidados intensivos: un factor de riesgo de resistencia a antibióticos

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Algunos antibióticos empleados en cuidados intensivos podrían ser el origen de una disbiosis intestinal, favoreciendo el crecimiento de Pseudomonas aeruginosa resistente a carbapenémicos, que encabeza la lista de antibiorresistencias.

 

Los pacientes de la unidad de cuidados intensivos (UCI) están particularmente expuestos al riesgo de sufrir disbiosis intestinal que, a su vez, podría estar implicada en infecciones causadas por bacterias oportunistas o patógenos externos. Este fenómeno favorece la aparición de antibiorresistencia en pacientes que reciben tratamientos prolongados con dosis altas de antibióticos. En el caso de Pseudomonas aeruginosa, la OMS considera que existe una necesidad crítica de desarrollar nuevos antibióticos.

Una bacteria especialmente resistente

P. aeruginosa presenta una resistencia alarmante a los carbapenémicos (se estima en un 25% en Francia y en un 28% en Estados Unidos). Un equipo norteamericano investigó la relación entre disbiosis intestinal, antibioterapia y colonización por P. aeruginosa resistente a carbapenémicos (CRPA) en 109 pacientes de la unidad de cuidados intensivos repartidos en 3 grupos: un grupo “control” que no había recibido antibióticos y no había desarrollado CRPA y dos grupos tratados con antibióticos, uno con CRPA y otro sin. Entre los antibióticos utilizados se encontraban la vancomicina, fármaco de elección contra SARM* y la combinación piperacilina-tazobactam, activa contra anaerobios y Pseudomonas.

Vía libre a los patógenos

La combinación piperacilina-tazobactam resultó ser nociva para bacterias beneficiosas como Lactobacillus y Faecalibacterium, que se utilizan en algunos probióticos, y para Blautia, que ayudaría a prevenir la infección por Clostridium difficile. Además, el tratamiento favoreció el crecimiento de patógenos oportunistas como Enterococcus. En cuanto a la vancomicina, su administración se asoció con una disminución de Bifidobacterium. En resumen, el riesgo de aparición de CRPA fue casi tres veces mayor en pacientes que recibieron cualquiera de los dos tratamientos, que en pacientes que no habían recibido ningún tratamiento antibiótico.

Perfil de los pacientes alto riesgo

Los investigadores también identificaron algunas bacterias protectoras frente a CRPA, entre las cuales se encontraban Peptoniphilus, Prevotella y bacterias pertenecientes al orden Clostridiales, que podrían emplearse como biomarcadores en pacientes de la unidad de cuidados intensivos con el objetivo de adaptar la antibioterapia en caso de presentar CRPA o signos de infección. Sin embargo, los autores señalan que algunas bacterias protectoras como Finegoldia, Anaerococcus y Peptoniphilus, ya han aparecido asociadas a infecciones y lesiones crónicas. Antes de su aplicación clínica, será necesario realizar más estudios e incluir otras microbiotas (cutánea y respiratoria), además de investigar otros sitios de colonización posibles.

 

* SARM = Staphylococcus aureus resistente a la meticilina

 

Bibliografia : 

Pettigrew MM et al. Gastrointestinal microbiota disruption and risk of colonization with carbapenem-resistant Pseudomonas aeruginosa in ICU patients. Clin Infect Dis. 2018 Nov 1. 

http://www.who.int/news-room/detail/27-02-2017-who-publishes-list-of-bacteria-for-which-new-antibiotics-are-urgently-needed

https://www.inserm.fr/information-en-sante/dossiers-information/resistance-antibiotiques