Efectos dañinos de un consumo de sal excesivo: implicación de la microbiota intestinal

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El exceso de sal disminuye la población de lactobacilos de la microbiota, dando lugar a un estado proinflamatorio que contribuye al desarrollo de afecciones como la hipertensión arterial o enfermedades autoinmunes.

 

Un consumo de sal excesivo se relaciona con la aparición de hipertensión arterial y podría agravar los síntomas de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple por el aumento de células proinflamatorias, en particular linfocitos  T CD4 productores de interleucinas 17 (Th17). Además, la variación de la cantidad de sal en la alimentación influye en la composición de la microbiota intestinal y en la regulación de las poblaciones de células T, entre ellas las de Th17. Con el fin de esclarecer las interacciones entre la sal y la microbiota y sus posibles consecuencias clínicas, un grupo de investigadores realizó un estudio con ratones con encefalomielitis autoinmune inducida en el laboratorio (un modelo cercano al de la esclerosis múltiple).

Una dieta rica en sal disminuye la cantidad de lactobacilos (principalmente Lactobacillus murinus) en la flora intestinal de los ratones, pero este desequilibrio desaparece al reducir el consumo de cloruro de sodio. Además, este déficit de bacterias se acompaña de un aumento de la cantidad de células Th17 circulantes. Esta asociación podría explicarse por la pérdida de ácido indol-3-acético dado que los lactobacilos transforman el triptófano en indol, el cual participa in vitro en la diferenciación de las células Th17. A la inversa, la administración de suplementos de lactobacilos a estos animales, acostumbrados a una dieta rica en sal, permitió reducir la cantidad de células Th17 y limitar el aumento de la tensión arterial provocado por el consumo de sal, así como los síntomas de la enfermedad autoinmune.

La relación entre el consumo de sal, la microbiota y la inflamación se confirmó en un estudio piloto que se llevó a cabo en 12 varones sanos que recibieron 6 g al día de NaCl durante 14 días, además de la sal proveniente de su dieta (equivalente a una duplicación de la cantidad de sal consumida). Los investigadores observaron una disminución de todas las poblaciones de lactobacilos, que se volvieron prácticamente indetectables (excepto L. salivarus), así como un aumento de las células Th17 y de la tensión arterial.

Estos resultados sugieren que ciertos probióticos podrían ser útiles para limitar los efectos nocivos de un consumo excesivo de sal.

 

Bibliografia :

Wilck et al. Salt-responsive gut commensal modulates TH17 axis and disease. Nature. 2017 Nov 30;551(7682):585-589.