La microbiota del tracto genital femenino contiene una gran diversidad de bacterias

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El aparato reproductor femenino no es estéril. Además de la conocida microbiota vaginal, los investigadores han identificado una gran variedad de bacterias en los órganos reproductores.

 

Desde hace años y gracias a una mejor accesibilidad anatómica conocemos mejor la microbiota vaginal. Un equipo de investigadores chinos dio un paso más al determinar la composición de la microbiota de cada elemento del tracto reproductor femenino, desde la vagina hasta las trompas de Falopio, pasando por el cuello uterino.

Se extrajeron muestras para cultivo en seis zonas diferentes (vagina, fórnix posterior, canal cervical, trompas de Falopio, endometrio, líquido peritoneal) a 110 voluntarias en edad fértil con el fin de caracterizar la población de bacterias presente en cada muestra.

Primera observación: los órganos no son estériles y contienen colonias bacterianas muy diversas a lo largo del tracto. En la vagina y el útero predominan lactobacilos (L. crispatus, L. iners y otras especies del género Lactobacillus), mientras que en el endometrio, los géneros Pseudomonas, Acinetobacter, Vagococcus y Sphingobium van ganando terreno y su proporción aumenta hasta las trompas de Falopio.

Segunda observación: las bacterias observadas en una misma mujer varían en función de su ciclo menstrual y de la presencia o ausencia de afecciones ginecológicas (tumores uterinos benignos, adenomiosis, infertilidad a causa de una endometriosis). Este estudio da una visión general de la naturaleza de la microbiota vaginal y uterina. Además, revela que el análisis de la microbiota en la parte inferior del tracto genital femenino puede ser un indicador de enfermedades localizadas en la parte superior del aparato reproductor (fibroma, endometriosis, etc.). Estos resultados dan pie a nuevos estudios relacionados con afecciones de esta región anatómica, incluidas las que ocurren durante el embarazo.

 

Bibliografia :

Chen C et al. The microbiota continuum along the female reproductive tract and its relation to uterine-related diseases. Nature Communications 8, Article number: 875 (2017).