La microbiota oral como biomarcador del síndrome metabólico

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Aunque no exista un consenso en torno a la definición del síndrome metabólico, no cabe duda que se asocia con una inflamación de grado bajo y sus consecuencias cardiovasculares y en el riesgo de diabetes de tipo 2. Un equipo de investigadores coreanos trató de averiguar si la microbiota oral podía contener biomarcadores bacterianos que permitan identificar el síndrome metabólico y prever sus complicaciones.

 

El síndrome metabólico (MetS) se caracteriza por obesidad, dislipidemia, hiperglucemia e hipertensión arterial. Numerosos estudios se han centrado en el papel de la microbiota intestinal en la enfermedad. A pesar de ser fácilmente accesible, apenas se ha estudiado la microbiota oral. Se sabe que las bacterias patógenas orales ejercen una acción proinflamatoria tanto local como sistémica. Por ello, los investigadores siguieron dos cohortes de familias (con y sin MetS) y procedieron al análisis comparativo de las microbiotas de la esfera oral y de los intestinos (placa subgingival / heces) en función del estado de los sujetos. Se incluyeron gemelos para identificar posibles factores genéticos.

Anomalía metabólica del huésped

Se obtienen resultados opuestos en función de la ubicación de los muestreos: las personas con MetS presentan una menor diversidad bacteriana en los intestinos, pero mayor a nivel oral. Ya se había observado anteriormente una disminución de la diversidad microbiana intestinal en pacientes con síndrome metabólico, que se explicaría por anomalías metabólicas y funcionales. A nivel oral, una serie de investigaciones más detalladas reveló un aumento de la riqueza microbiana en pacientes con hiperglucemia e hipertrigliceridemia. Por el contrario, una baja diversidad de la microbiota oral es un indicador de una buena salud bucodental.

Asociación con Granulicatella adiacens

Comparando la microbiota oral de los pacientes con MetS y la de sujetos de control, se observó que Granulicatella (conocida por causar endocarditis infecciosas) y Neisseria (relacionada con una baja concentración de colesterol HDL y la aparición de enfermedades cardiovasculares como la endocarditis y la insuficiencia cardíaca aguda) eran las especies más abundantes en pacientes con MetS. En cambio, Peptococcus era la especie más abundante en sujetos sanos. El análisis estadístico ajustado por edad y por sexo muestra una asociación significativa entre G. adiacens y el síndrome metabólico, más concretamente con una presión arterial elevada. Esta bacteria es muy abundante en pacientes con MetS y poco abundante en sujetos sanos.

La genética no desempeña ningún papel

Por último, el análisis de la microbiota oral de gemelos (monocigotos y dicigotos) no reveló ninguna influencia de los factores genéticos del huésped en la composición microbiana oral, tal y como ya habían mostrado estudios anteriores. Los autores sospechan que los factores ambientales (tabaquismo, alimentación, higiene, etc.) tienen una mayor influencia en la estructura de la población microbiana oral. Los científicos consideran que la microbiota oral podría ser la fuente de biomarcadores que ayudarían a identificar a los pacientes con riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o diabetes de tipo 2 a partir de un síndrome metabólico. Concluyen que su estudio abre el camino hacia el desarrollo de técnicas de diagnóstico no invasivas.

 

Bibliografia :

J. Si, C. Lee, et G. Ko. Oral Microbiota: Microbial Biomarkers of Metabolic Syndrome Independent of Host Genetic Factors. Front. Cell. Infect. Microbiol., vol. 7, 2017.