¿Podría ser el trasplante fecal una solución para la resistencia a antibióticos en pacientes inmunodeprimidos?

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Un estudio franco-italiano no solo confirma la eficacia del trasplante de microbiota fecal sino también su seguridad para combatir infecciones bacterianas multirresistentes, incluso en pacientes inmunodeprimidos.

 

“Una de las amenazas más graves para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo”. La OMS emplea estos términos para referirse hoy en día a la resistencia a los antibióticos, que supone una prolongación de la estancia hospitalaria, así como aumentos del gasto médico y de la mortalidad. Entre las soluciones estudiadas, el trasplante de microbiota fecal (TMF) parece ser una herramienta prometedora para erradicar bacterias multirresistentes, aunque su seguridad sigue suscitando dudas, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos.

10 pacientes inmunodeprimidos a estudio

Se llevó a cabo un estudio monocéntrico basado en el análisis retrospectivo de 10 pacientes con hematopatías receptores de un trasplante de médula ósea y colonizados (en ese momento o anteriormente) por bacterias productoras de carbapenemasas o resistentes a la vancomicina y de alto riesgo (bacterias clasificadas como eXDR, emerging extensively drug-resistant bacteria). Los pacientes debían recibir un aloinjerto (donante diferente del receptor) de células madre hematopoyéticas (CMH) tras recibir tratamiento para su tumor hematológico. El TMF se realizó en la mayoría de los casos mediante el uso de enemas o por sonda nasogástrica, y tuvo lugar antes del aloinjerto en cuatro de los pacientes y tras el aloinjerto en los seis pacientes restantes, que aún llevaban tratamiento inmunosupresor en el momento del procedimiento.

Eficacia confirmada

En 7 de los 10 casos, los médicos observaron una mayor descolonización de las cepas multirresistentes (3 cultivos bacterianos sucesivos negativos). En 6 de 10 pacientes, esta descolonización se mantuvo, es decir, se observó a lo largo de todo el período de seguimiento (de 4 a 40 meses). Los tres fracasos podrían deberse a dificultades metodológicas (imposible detener el tratamiento antibiótico 72 horas después del trasplante fecal, administración demasiado breve o escasa muestra de heces…). Por último, cuando el primer trasplante no resultó suficiente para eliminar las bacterias multirresistentes, se procedió a realizar un segundo trasplante, que fue eficaz en 2 de 3 casos.

Seguridad comprobada

El TMF no supuso un riesgo importante para ninguno de los 10 pacientes: uno de ellos presentó estreñimiento en los cinco primeros días después del trasplante; otros dos tuvieron un episodio de diarrea pasajera leve. Según los investigadores, ninguna de las 3 muertes registradas fue imputable al TMF: 2 de ellas correspondieron a pacientes que presentaban una progresión de la enfermedad; el tercero era un paciente que había recibido dos trasplantes fecales debido a EICH* severa tras el trasplante de CMH y cuyo tratamiento con inmunosupresores favoreció la aparición de una infección viral y fúngica 6 meses después del TMF. En conclusión, en los pacientes infectados por bacterias multirresistentes, el TMF parece ser una solución eficaz y segura incluso en caso de inmunodepresión severa.

 

* EICH: enfermedad injerto contra huésped

 

Bibliografia :

Battipaglia G, Malard F, Rubio MT et al. Fecal microbiota transplantation before or after allogeneic hematopoietic transplantation in patients with hematological malignancies carrying multidrug-resistance bacteria. Haematologica. 2019 Feb 7. pii: haematol.2018.198549. doi: 10.3324/haematol.2018.198549.