Comprender mejor el asma infantil gracias a la microbiota pulmonar

Siguen siendo limitados los conocimientos sobre los efectos específicos de la microbiota pulmonar en el asma infantil, un ámbito de investigación en plena expansión. A fin de obtener más información, un equipo de investigadores coreanos realizó un análisis genético muy detallado.

 

Su hipótesis de partida era que las diferencias entre los grupos investigados podrían desempeñar un papel en la inflamación, la aparición de lesiones de las vías respiratorias y la hiperreactividad bronquial asociada con el asma alérgica.

Resultados inéditos

Su estudio comparativo se basa en el análisis de muestras nasofaríngeas en niños asmáticos en remisión (sin síntomas ni tratamiento durante un año) y en niños sanos. Se observaron especialmente las bacterias generalmente asociadas con el asma infantil (las Firmicutes, incluidos los estreptococos y estafilococos). Resultado: cada grupo tiene una microbiota diferente. Se confirmó la abundancia de estreptococos en el grupo asmático, aunque era mayor en los niños en remisión. Los estafilococos eran relativamente más abundantes en los asmáticos que en los otros dos grupos. Esto demuestra que existe una relación entre la severidad del asma y la hiperreactividad bronquial y establece una correlación entre la presencia de bacterias específicas en niños asmáticos y una alteración de la maduración de su sistema inmunitario. Estos son resultados novedosos que podrían explicar, en parte, las diferencias en la evolución de la afección en niños. Se necesitan estudios de mayor envergadura para completarlos en el futuro.

Un enfoque genético en el que conviene profundizar

Al comparar estos tres grupos hasta un nivel genético muy detallado, los investigadores demostraron que los genes bacterianos de sus microbiotas interactuaban de forma diferente con el organismo. Entre los principales resultados se observó la ausencia de una sustancia antiinflamatoria específica en la microbiota respiratoria de los niños asmáticos. La prostaglandina E sintasa —ese es su nombre científico— se conoce por su papel protector contra la broncoconstricción (contracción de los bronquios que obstruye el paso del aire), una de las manifestaciones más importantes del asma. Su ausencia podría explicar la persistencia del asma en niños. Se debe profundizar en estos análisis genéticos específicos para definir mejor la relación entre la disbiosis pulmonar y la evolución del asma infantil. Lo que está en juego es enorme: se trata de identificar métodos de pronóstico para modificar la evolución del asma infantil y, a la larga, facilitar el desarrollo de nuevos tratamientos.

 

Bibliografia : 

Kim B. S., Lee E., Lee M.-J et al. Different functional genes of upper airway microbiome associated with natural course of childhood asthma. Allergy. 2018;73:644–652