Evaluación de la microbiota para predecir el riesgo de asma

La inmadurez de la microbiota intestinal al año de edad podría incrementar el riesgo de desarrollar asma a los cinco años en los niños predispuestos a esta enfermedad por tener una madre asmática. Según los resultados de un estudio danés a gran escala, se podría brindar una cierta protección a estos niños favoreciendo la maduración de su flora intestinal.

 

La composición de la microbiota intestinal varía a lo largo de la vida por la influencia de distintos factores medioambientales. El primer año de vida de un niño constituye un periodo determinante en el proceso de maduración de la microbiota y cualquier alteración de este proceso podría convertirse en una causa de asma. Entonces ¿podría ser útil analizar la microbiota del lactante para predecir el riesgo de desarrollar asma?

Un año de revolución microbiana

Para responder a esta pregunta, un grupo de científicos analizó los datos derivados de un estudio que incluyó a 690 niños. Los investigadores observaron que las modificaciones más importantes de la flora intestinal ocurren entre el primero y el duodécimo mes de vida del bebé, aun antes de que aparezcan los primeros signos de asma: la microbiota intestinal se va diversificando y el grupo bacteriano dominante cambia. Esta evolución, que es independiente del hecho de tener una madre asmática, se asocia con la presencia de determinadas bacterias así como de niños mayores en la familia que podrían estimular el sistema inmunitario del recién nacido y acelerar la maduración de su microbiota.

Factores desencadenantes

Sin embargo, los autores no observaron una relación entre la inmadurez de la microbiota y el riesgo futuro de desarrollar asma en todos los niños, sino únicamente en aquellos con una madre asmática. Según los investigadores, estos hallazgos permiten concluir que la predisposición al asma y la exposición a un entorno que impide la adecuada maduración  de la microbiota durante el primer año de vida son factores desencadenantes. Al profundizar en sus análisis, identificaron además ocho géneros bacterianos que permiten predecir el desarrollo futuro de asma.

Perspectivas de aplicación práctica

Estos resultados abren nuevas perspectivas para la detección temprana del asma analizando la microbiota de los recién nacidos. Además, concluyen los autores, renuevan el interés de la administración de suplementos de probióticos durante el embarazo o durante los primeros meses de vida en los niños de alto riesgo a fin de acelerar la maduración de la microbiota y prevenir el riesgo de asma.

 

Bibliografia :

Jakob Stokholm et al. Maturation of the gut microbiome and risk of asthma in childhood. Nature communications (2018)9:141 DOI: 10.1038/s41467-017-02573-2