Los desastres naturales pueden alterar el equilibrio de la microbiota

Las malas condiciones higiénicas pueden alterar la microbiota intestinal y ser las responsables de dolores abdominales persistentes en la población.

 

Cada año, millones de personas son víctimas de catástrofes naturales. Como consecuencia, viven en condiciones higiénicas deficientes y muchas de ellas sufren dolores abdominales persistentes, comparables con los del síndrome del intestino irritable (SII). Un equipo de investigadores malayos estudió a los aldeanos afectados por las violentas inundaciones de 2014 con el objetivo de entender mejor el origen y las consecuencias a largo plazo de estos dolores abdominales.

El acceso al agua es primordial

En este estudio participaron 211 habitantes de las aldeas de Kok Keli y Kok Pasir, en el noreste de Malasia. Alrededor del 38 % seguía sufriendo dolores abdominales muchos meses después de las inundaciones y cerca de la mitad padecía el síndrome del intestino irritable (SII). Se observó una asociación entre el dolor abdominal y el nivel de ansiedad, y las personas con SII tenían más problemas psicológicos. Los científicos evaluaron, por medio de cuestionarios, las condiciones higiénicas en las que vivían los aldeanos durante y después de la catástrofe. Aquellas personas con dolor abdominal eran las mismas que se enfrentaban a la mayor falta de higiene, concretamente a importantes problemas para acceder al agua potable. Las inundaciones no solo contaminan directamente las fuentes de agua sino que también pueden limitar el acceso a los sanitarios, y la «defecación a cielo abierto», descrita por la OMS como «la práctica más antihigiénica de todas», es conocida por ser una de las causas principales de contaminación del agua.

Alteraciones de la microbiota

Se realizaron varias pruebas para medir la proliferación de bacterias en el intestino delgado (Small Intestine Bacterial Overgowth o SIBO) de los voluntarios. Esta proliferación puede ser la causante de un peor funcionamiento o de una permeabilidad del intestino, y, por lo tanto, de dolores. Solo 17 aldeanos dieron positivo, pero se trataba de aquellos que vivían en las peores condiciones higiénicas. Por último, el análisis de las heces de 73 voluntarios demostró la existencia de modificaciones de la flora intestinal en las personas que presentaban síntomas. Las Fusobacteria eran las más numerosas en las personas con dolor abdominal, mientras que las Bacteroidetes y Proteobacteria eran más abundantes en las personas con más ansiedad. Dado que estas bacterias suelen ser un indicador de disbiosis intestinales, los investigadores sugieren que la utilización de probióticos podría resultar útil en la protección y la restauración del equilibrio microbiano de las poblaciones expuestas a catástrofes naturales, aunque subrayan que es preciso llevar a cabo trabajos complementarios para validar la eficacia de tales medidas.

Bibliografia :

Yusof N, Hamid N, Ma Z.F et al. Exposure to environmental microbiota explains persistent abdominal pain and irritable bowel syndrome after a major flood. Gut Pathogens 2017 ; 9 : 75