Los medicamentos tienen efectos indeseables causados por interacciones con la microbiota

Según varios estudios que revelan los mecanismos de interacción posiblemente implicados en ciertos efectos indeseables de numerosos medicamentos, los antibióticos no son la única clase terapéutica que altera la microbiota intestinal.

 

«Los antibióticos no son automáticos». Este eslogan de una campaña de sanidad pública que pretende limitar el consumo de antibióticos en vista de las resistencias bacterianas que generan, podría aplicarse a muchas otras clases terapéuticas a la vista de las conclusiones de este estudio inédito publicado en la revista Nature.

Los efectos perjudiciales de los medicamentos en la microbiota intestinal

Los antibióticos distan mucho de ser los únicos que alteran la microbiota intestinal. Recientemente, los antidiabéticos, los inhibidores de la bomba de protones (tratamiento de la úlcera gástrica), los antiinflamatorios no esteroides y los neurolépticos de segunda generación (tratamiento de los trastornos bipolares y de la esquizofrenia, entre otras enfermedades) se han relacionado con alteraciones de la composición de la microbiota, que podrían explicar los problemas digestivos observados en numerosos pacientes. Este descubrimiento llevó a un equipo alemán a estudiar los efectos del consumo de más de mil medicamentos que no ejercían, a priori, ninguna acción antimicrobiana en las cepas bacterianas procedentes de la microbiota intestinal de personas sanas.

Una cuarta parte de los medicamentos inhiben el crecimiento bacteriano

En total, uno de cada cuatro medicamentos estudiados (y más concretamente los neurolépticos de segunda generación) inhibió el crecimiento de al menos una cepa bacteriana, según los estudios realizados in vitro. Los investigadores destacan que sus resultados corroboran las observaciones in vivo hechas en varios estudios clínicos. Al mismo tiempo, identificaron mecanismos comunes de resistencia bacteriana a los antibióticos y a los medicamentos examinados. Estos mecanismos podrían combinarse y favorecer la progresión de la resistencia a los antibióticos. Según los autores, estos descubrimientos abren nuevas perspectivas en el control de la resistencia a los antibióticos, así como en la comprensión de las interacciones entre los medicamentos y la microbiota, y de su papel en la aparición de efectos indeseables.

 

Bibliografia :

Maier et al. Extensive impact of non-antibiotic drugs on human gut bacteria. Nature, vol. 555, p. 623-628