Nuestro suelo rebosa de vida: primer atlas mundial de las bacterias beneficiosas que lo habitan

Los organismos que viven en la tierra (gusanos, insectos, bacterias, hongos) contribuyen a la buena salud del suelo. Un equipo de científicos de la Universidad de Colorado investigó las bacterias presentes en el suelo para comprender la función que desempeñan en el ecosistema. Su objetivo era identificar las bacterias “más deseadas”, esto es, las más beneficiosas para nuestros suelos y cultivos y, por consiguiente, para nuestra salud y la de nuestro planeta.

 

Nuestro subsuelo está repleto de bacterias implicadas en diversos procesos ecológicos fundamentales tales como el ciclo del carbono y nutrientes, la producción de plantas y la emisión de gases de efecto invernadero. Aunque han sido objeto de numerosos estudios en las últimas décadas, se sabe poco de estos microorganismos porque son demasiados. Por ello es difícil sacar el máximo provecho de sus capacidades funcionales para mejorar la calidad de los suelos y la productividad de los cultivos.

Muestreo en los 6 continentes

Un equipo de investigadores estadounidenses emprendió un trabajo de cartografía de las comunidades bacterianas presentes en nuestros suelos, para lo cual tomaron muestras en 237 sitios diferentes repartidos en 18 países de 6 continentes, abarcando así una gran variedad de climas y tipos de vegetación, desde desiertos hasta praderas, pasando por humedales.

Predominio de un reducido grupo de bacterias

Mediante la secuenciación del ADN de las muestras extraídas de cada tipo de suelo, los investigadores identificaron las especies bacterianas dominantes basándose en su abundancia y su presencia simultánea en distintas áreas de muestreo. Resulta que la mayoría de las especies son poco frecuentes, excepto por un reducido subgrupo (menos del 2%, o sea 511 especies en total) que está presente en el 41% de las muestras de suelo tomadas en todo el mundo. Más de la mitad de estas 511 especies tienen un hábitat preferente, ya sea por su pH o el clima circundante (aridez, temperatura máxima, porcentaje de humedad). Su abundancia en un determinado suelo refleja el estado de salud y la fertilidad de la tierra, dos parámetros determinantes para la productividad de los cultivos.

Anticipar los cambios ecológicos

Los investigadores consideran que su estudio tiene un interés enorme ya que si entendiéramos mejor la función de estos microbios en nuestro ecosistema gracias a esta cartografía sui generis de las comunidades bacterianas de los suelos, sería posible prever las consecuencias ecológicas de los cambios medioambientales que se están produciendo a escala mundial.

 

Bibliografia :

Delgado-Baquerizo et al., Science 359, 320–325 (2018)