Síndrome de intestino irritable: se confirma la utilidad de los probióticos y prebióticos

Un análisis reciente de la literatura científica respalda la hipótesis de que la disbiosis podría ser una de las causas del síndrome de intestino irritable e invita a continuar las investigaciones sobre el uso de prebióticos y probióticos.

El síndrome de intestino irritable (SII) es una enfermedad digestiva común que altera considerablemente la calidad de vida de los pacientes. Aunque no se conozcan las causas con precisión, los científicos coinciden en que la microbiota intestinal desempeña un papel en su desarrollo. Varios estudios demuestran que su composición difiere de la de las personas sanas y que el uso de probióticos puede ser eficaz. Para elaborar una estrategia terapéutica que permita reequilibrar el ecosistema microbiano y aliviar este trastorno, es imprescindible determinar la naturaleza exacta de las alteraciones.

Un equipo de investigadores analizó 170 estudios sobre el SII y llegó a la conclusión de que, si bien no existe consenso sobre la naturaleza de las alteraciones que afectan a la composición de la microbiota intestinal, hay pruebas convergentes de la presencia de una disbiosis en varios subgrupos de pacientes. Asimismo, y a pesar de los resultados a veces contradictorios, un enfoque terapéutico que radique en la restauración del equilibrio microbiano de la microbiota intestinal por medio de probióticos y prebióticos parece aliviar los síntomas del SII. Por tanto, los investigadores piden que continúen los estudios sobre esta enfermedad de origen multifactorial en la que existe cierta interacción entre la microbiota y el huésped, con el fin de entender mejor su fisiopatología y desarrollar estrategias personalizadas eficaces.

Bibliografia :

Fan et al. Close association between intestinal microbiota and irritable bowel syndrome. Eur J Clin Microbiol Infect 2017