¿Cuál es papel de la microbiota en todo esto?

Formada por una mezcla de microorganismos (bacterias, virus, hongos…), la microbiota intestinal constituye un ambiente complejo con el que interactúan los virus responsables de la gastroenteritis. Como cada individuo posee su propio ecosistema microbiano, estas interacciones varían de una persona a otra, al igual que la naturaleza y severidad de los síntomas. 11.

Sea cual sea el virus involucrado, la gastroenteritis viral provoca una disminución de la diversidad de especies que componen la microbiota intestinal y afecta a la abundancia de tres especies12: Prevotella, Staphylococcus y Atopobium. El desequilibrio resultante (llamado “disbiosis intestinal”) es responsable de algunos síntomas que se observan en pacientes infectados. Es el caso de las diarreas copiosas características de la gastroenteritis por rotavirus y resultantes de la desorganización de los microorganismos de la microbiota, que ocasiona una destrucción de la barrera microbiana.

Microbiota intestinal, aliada y enemiga

Sin embargo, la disbiosis no puede explicarlo todo: el norovirus, por ejemplo, puede combinarse también con bacterias llamadas “comensales” (beneficiosas y presentes de forma natural en la microbiota) o actuar conjuntamente con bacterias “malas” (patógenas) y desencadenar un proceso inflamatorio3. El organismo responde produciendo antivirales naturales, particularmente interferones. Pero bajo el efecto de un estímulo fuerte, estas sustancias se vuelven contra el organismo y lo atacan, provocando graves lesiones intestinales. Los mecanismos que sustentan las interacciones entre estos factores son todavía poco conocidos y son objeto de numerosos trabajos de investigación. A pesar de ello, la relación entre el norovirus y la microbiota intestinal puede resultar beneficiosa: investigaciones llevadas a cabo en ratones muestran que la disbiosis intestinal provocada por la toma de antibióticos previene o modera la infección por norovirus.

Cuando la genética se entromete

Estos hallazgos ofrecen una visión de las complejas relaciones existentes entre los virus procedentes del medio ambiente y los microorganismos que habitan nuestro intestino. De hecho, estas relaciones dependerían también de un tercer factor: nuestros genes. Según investigaciones conducidas en roedores, no somos iguales frente a las infecciones por norovirus: existe una susceptibilidad individual que depende a la vez del patrimonio genético, de la microbiota intestinal y de la presencia de infecciones simultáneas; de ahí la diversidad de síntomas y de efectos a largo plazo.

Vignette

11 Dinleyici EC et al. Time series analysis of the microbiota of children suffering from acute infectious diarrhea and their recovery after treatment. Front Microbiol. 2018 Jun 12
12 Chen SY, Tsai CN, Lee YS, Lin CY, Huang KY, Chao HC et al. Intestinal microbiome in children with severe and complicated acute viral gastroenteritis. Sci. Rep. 7:46130. doi: 10.1038/srep46130. 2017