Salud mental y microbiota intestinal, ¿ Nuevas esperanzas terapéuticas ?

Este dosier temático presenta los últimos adelantos sobre el papel de la microbiota intestinal en los trastornos mentales mediante el eje intestino-cerebro. Una disfunción de este eje podría estar implicada en el desarrollo de trastornos neuropsiquiátricos como la depresión, los trastornos de atención o el autismo. ¿Sería posible prevenir o tratar estas afecciones mediante la modulación de la microbiota? ¿Puede considerarse que la dieta o el trasplante fecal son vías terapéuticas prometedoras? ¿Es aplicable este enfoque a otras patologías como las adicciones? Este dosier ofrece respuestas parciales a todas estas preguntas.

Por ejemplo, se entera de que el tracto digestivo posee su propia red de neuronas llamada “sistema nervioso entérico”, el cual está vinculado a su vez al cerebro a través del nervio vago. Este eje facilita la comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, que ejercen entre sí una influencia mutua: si bien nuestras emociones actúan sobre nuestro intestino, las bacterias intestinales producen moléculas químicas que pueden ejercer un efecto en la pared intestinal y transmitir mensajes al cerebro. Las bacterias intestinales influirían, por tanto, en nuestro comportamiento a través del sistema nervioso entérico.

O de que existen probióticos con propiedades psicotrópicas que tienen la capacidad de activar directamente las vías neuronales entre el cerebro y el intestino. Se conocen como “psicobióticos” y limitan los procesos inflamatorios en el tracto digestivo, así como el crecimiento de bacterias patógenas en el estómago y en el intestino. Algunos de ellos podrían complementar a los tratamientos antidepresivos y ansiolíticos y atenuar los síntomas de diversas enfermedades.

Índice

1 · Eje intestino-cerebro: una comunicación por explorar
2 · ¿un papel clave en los trastornos del desarrollo?
3 · Los trastornos de ansiedad no son una excepción
4 · Trastornos del estado de ánimo