Posible influencia de la microbiota intestinal fetal en el corazón del feto

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Un estudio italiano sugiere que las propias bacterias intestinales del feto podrían favorecer u obstaculizar, en función de la especie, el crecimiento cardíaco del futuro recién nacido. Este parámetro adicional debería tenerse en cuenta para el correcto desarrollo del embarazo.

 

Numerosos trabajos realizados recientemente cuestionan la hipótesis de la esterilidad del entorno intrauterino, lo que abre una nueva vía de investigación sobre la posible influencia de la microbiota del feto en su propio desarrollo. Por este motivo, un equipo de investigación italiano se interesó en el estudio de las posibles interacciones entre la microbiota intestinal fetal y el crecimiento cardíaco. Para ello, los investigadores analizaron el meconio de 26 lactantes nacidos a término y la sangre de su cordón umbilical. Además, midieron los parámetros cardíacos hasta dos días después del nacimiento.

Engrosamiento del ventrículo izquierdo

Al analizar la composición bacteriana de las muestras de meconio y los valores de los diferentes parámetros cardíacos medidos en el segundo día de vida, se observó que el grosor de la pared ventricular izquierda superior parecía mostrar una correlación significativa con la microbiota fetal. Los recién nacidos cuya pared ventricular izquierda superior excedía los 4 mm de grosor presentaban una microbiota menos rica y diversa. También se observó una disminución de Lactobacillales en este mismo grupo: según demostraron estudios anteriores realizados en ratas, algunas especies pertenecientes a este orden bacteriano, como Lactobacillus rhamnosus GR-1, podrían oponerse a la remodelación cardíaca*. Por otro lado, había una mayor proporción de Enterobacteriaceae en los lactantes afectados. En lo que al metabolismo se refiere, estas bacterias parecen asociarse con concentraciones más altas de GGT en la sangre del cordón umbilical y con la activación de las vías de biosíntesis de lipopolisacáridos (LPS), dos marcadores de inflamación.

La importancia del entorno materno

Estos resultados preliminares incitan a realizar estudios más exhaustivos que aclaren los efectos de la microbiota intestinal in utero en el desarrollo del corazón fetal, así como de su riesgo cardiovascular en la edad adulta. Si bien todavía es pronto para considerar dicha hipótesis y sus consecuencias terapéuticas (la corrección del perfil bacteriano fetal proinflamatorio in utero mediante la microbiota intestinal materna), los autores sugieren, como primer paso, favorecer un entorno metabólico y nutricional sano para el corazón del feto. De hecho, sus resultados obtenidos anteriormente lo demostraron: las mujeres embarazadas con un IMC elevado al final del embarazo dan a luz a bebés con una pared ventricular izquierda superior más gruesa.

 

*se refiere a la adaptación fisiológica del ventrículo izquierdo frente a la sobrecarga ejercida sobre el corazón, primera causa de insuficiencia cardíaca después de un infarto de miocardio.

 

Bibliografia :

Guzzardi MA et al. Fetal cardiac growth is associated with in utero gut colonization.Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2018 Oct 19. pii: S0939-4753(18)30302-8

http://www.academie-medecine.fr/wp-content/uploads/2018/03/P.1383-1394.pdf