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Trastornos intestinales funcionales en adultos

 

Diarrea funcional

A menudo, la diarrea funcional, caracterizada por deposiciones muy frecuentes, no tiene causa identificada. La disbiosis podría estar relacionada con la aparición de síntomas.

La diarrea funcional se define como la emisión frecuente o urgente de heces blandas o líquidas, de forma continua o recurrente, sin que pueda identificarse una causa específica. Debe distinguirse la diarrea funcional aislada del síndrome del intestino irritable (SII); en ambos casos, los síntomas pueden ser similares, pero en el caso del SII, predominan los dolores abdominales1,2. En un estudio de cohorte realizado en la población general francesa, del 1.1 % al 1.5 % de los sujetos presentaban diarrea crónica mientras que del 4.6 al 5.6 % padecían el síndrome del intestino irritable3.

Saber formular el diagnóstico

La evaluación diagnóstica más útil es la medición del tiempo de tránsito oro-anal con índigo carmín, lo que permite detectar si el tránsito es demasiado rápido. Existen causas hormonales (con frecuencia el hipertiroidismo), causas neuropáticas (diabetes)4 o incluso dificultades de absorción de determinados azúcares, pero es habitual que no se detecte ninguna causa5. Sin embargo, hay argumentos a favor de la implicación de la disbiosis y/o del metabolismo bacteriano en la aparición de los síntomas.

Desequilibrio de la microbiota

En efecto, se han observado diferencias importantes en la flora intestinal entre los pacientes y los controles: reducción marcada de determinados grupos bacterianos (Eubacterium rectale, Bacteroides, Faecalibacterium prausnitzii), concentraciones elevadas de especies mucotrópicas asociadas a depósitos de moco en las heces o incluso un aumento de la concentración de determinadas bacterias ocasionales6.

Probióticos y posibles medicamentos

Un tratamiento con Saccharomyces boulardii ha permitido corregir las anomalías de la microbiota y conseguir una normalización parcial (40 %) o completa (30 %) de la diarrea6. Existen diferentes tratamientos farmacológicos para retrasar el tránsito intestinal. Por último, debe controlarse la alimentación, eliminando los productos que aceleran el tránsito, como el alcohol7. Una disminución de la ingesta de ciertos azúcares cuya absorción intestinal es más difícil, como la fructosa y el sorbitol, puede mejorar el estado de los pacientes8 pero no se ha demostrado formalmente la eficacia de ninguna dieta específica.

 

Bibliografia :

1. Thompson WG et al. Functional Bowel disorders and functional abdominal pain. In The Functional Gastrointestinal Disorders, Drossman DA ed, Degnon Ass., McLean VA, 2000, pp. 351-432
2. Tack J et al. Functional diarrhea. Gastroenterol Clin North Am. 2012 Sep;41(3):629-37. doi: 10.1016/j.gtc.2012.06.007. Epub 2012 Jun 28.
3. D. Le Pluart et al. Functional gastrointestinal disorders in 35 447 adults and their association with body mass index. AP&T 2015 sep ; Vol. 41 (8) : 758–767 http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/apt.13143/full
4. Azpiroz F et al. Diabetic neuropathy in the gut: pathogenesis and diagnosis. Diabetologia. 2016 Mar;59(3):404-8 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26643877
5. Diarrhée chronique par accéléraion du transit. SNFGE document publié en 1999 http://www.snfge.org/content/diarrhee-chronique-par-acceleration-du-transit#qa206
6. Swidsinski A et al. Biostructure of fecal microbiota in healthy subjects and patients with chronic idiopathic diarrhea. Gastroen terology 2008 ; 135 : 568-79. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18570896
7. Bouchoucha M et al.. Recovery from disturbed colonic transit time after alcohol withdrawal. Dis Colon Rectum 1991 ; 34 : 111-4 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1993406
8. Skoog SM, Bharucha AE. Dietary fructose and gastrointestinal symptoms : a review. Am J Gastroenterol 2004 ; 99 : 2046-50. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15447771

Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (SII) se manifiesta a través de alteraciones dolorosas del tránsito intestinal. A pesar de su carácter benigno, no debe descuidarse.

El SII, o colopatía funcional, afecta aproximadamente al 10 % de la población general. Se caracteriza por la asociación de dolores abdominales crónicos, distensión abdominal y problemas de tránsito, diarrea o estreñimiento que se manifiestan al menos un día a la semana durante tres meses1. Todavía no se conoce por completo la fisiopatología de esta enfermedad, peso se sabe que se debe a una disfunción de la comunicación entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico, conocida como eje cerebro-intestino2. Esto provoca trastornos motores intestinales y cólicos y favorece la aparición de hipersensibilidad visceral.

Alteración de la microbiota

Cada vez hay argumentos más sólidos que vinculan de forma indirecta estas alteraciones a anomalías cualitativas, cuantitativas o funcionales de la microbiota. Algunos casos de SII aparecen después de una alteración de la microbiota por una infección aguda3. Algunos enfermos presentan una producción más importante y más rápida de hidrógeno y/o de metano después de una comida normal, lo que es señal de la presencia de una flora intestinal funcionalmente diferente. Por último, se ha observado una menor diversidad de la microbiota en comparación con sujetos sanos, con un exceso de ciertas Clostridia y Firmicutes (Veillonella) y una reducción de bifidobacterias, o incluso la proliferación de bacterias en la parte proximal del intestino delgado4. La disbiosis favorece la alteración de la barrera intestinal y la aparición de inflamaciones de bajo grado, y conduce a hipersensibilidad visceral.

Fijar objetivos terapéuticos

Estos se centran en tratamientos esencialmente sintomáticos: antiespasmódicos para las formas acompañadas de distensión abdominal, laxantes si hay estreñimiento y antidiarreicos para las formas con diarrea. Si este tratamiento falla, pueden prescribirse antidepresivos, especialmente en las formas dolorosas1.

Probióticos e higiene alimentaria

Es posible que algunos probióticos sean interesantes1,5,6. Su eficacia depende de la cepa que se administre, de la dosis y de la forma en que se utilicen y no puede extrapolarse a otras situaciones1. Bifidobacterium infantis ha demostrado su eficacia en los pacientes con SII5,6. Esta cepa actúa sobre la microbiota intestinal, posee una actividad antiinflamatoria y disminuye la hipersensibilidad visceral7,8,9. Además, la actividad física puede resultar beneficiosa, así como una dieta con bajo contenido de FODMAP. Se recomienda ampliamente una higiene alimentaria estándar.

Vignette

Bibliografía :

1. Jean-Marc Sabaté JM, Pauline Jouët. Prise en charge du Syndrome de l’Intestin Irritable (SII), septembre 2016. Société Nationale Française de Gastro-Entérologie. (http://www.snfge.org/sites/default/files/recommandations/2016_sii.pdf)
2. Camilleri M. Peripheral mechanisms in irritable bowel syndrome. N Engl J Med 2012 ; 367 : 1626-35.
 http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra1207068
3. Spiller R, Garsed K. Postinfectious irritable bowel syndrome. Gastroenterology 2009 ; 136 : 1979-88 http://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(09)00361-8/abstract
4. Parkes GC  et al. Distinct microbial populations exist in the mucosa associated microbiota of subgroups of irritable bowel syndrome. Neurogastroenterol Motil 2012 ; 24 : 31-39. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22070725
5. Quigley EM. et al. World Gastroenterology Organisation Global Guidelines Irritable Bowel Syndrome: A Global Perspective Update September 2015. J Clin Gastroenterol. 2016;50:704-13.
6. Brenner DM, Chey WD. Bifidobacterium infantis 35624: a novel probiotic for the treatment of irritable bowel syndrome. Rev Gastroenterol Disord 2009 ; 9 : 7-15.

Distensión abdominal funcional

La distensión abdominal funcional puede estar aislada. La producción excesiva de gases podría estar relacionada con alteraciones de la microbiota intestinal.

La distensión abdominal es uno de los síntomas funcionales digestivos más frecuentes y, a menudo, da lugar a consultas médicas. En 1998, una encuesta de SOFRES realizada en 4,817 adultos reveló que un 59 % sufría flatulencia con regularidad y que un 47 % se quejaba de distensión abdominal¹. Este síntoma describe una sensación de distensión de la pared abdominal que a veces está relacionada con el desarrollo de adiposidad abdominal por parte de personas con sobrepeso, pero que en muchas ocasiones también se debe a molestias abdominales relacionadas con flatulencias regulares².

Múltiples causas

Existen muchas causas que pueden provocar esta distensión abdominal: obstáculos intestinales, como un tumor o una brida abdominal, malabsorción intestinal (en concreto, el trastorno celíaco), una alimentación rica en legumbres (alubias blancas, guisantes, lentejas, etc.), vida sedentaria, entre otras. Pero esta hinchazón se relaciona muchas veces con dolores abdominales. Se inscribe en el contexto del síndrome del intestino irritable (SII) y el tratamiento es el de un intestino irritable2

Bacterias a nivel del intestino delgado

Aunque normalmente afectan al colon, la distensión abdominal también puede deberse a la proliferación de bacterias intestinales en el intestino delgado4 o a una disbiosis que estimule la producción de gases5. La metanogénesis se debe principalmente a la actividad de Arqueas metanógenas (Methanobrevibacter smithii) o de otras bacterias como Blautia hydrogenotrophica6.

Diversos enfoques terapéuticos

Además de evitar los alimentos potencialmente metanógenos (legumbres, alcachofas, carne roja, etc.), el consumo de carbón activado permite absorber los gases en el intestino delgado. Pero reequilibrar la microbiota mediante una aportación diaria de prebióticos o probióticos7 es una manera de evitar esta producción de gases. Por último, el ejercicio físico regular (por ejemplo, caminar durante media hora todos los días) es útil para canalizar esta producción de gases y eliminarlos de forma más gradual.

 

Bibliografia :
1. Frexinos J et al.1. Etude descriptive des symptômes fonctionnels digestifs dans la population générale française. Gastroenterol Clin Biol 1998; 22 : 785-91.
2. Association Française de FMC en hépato gastroentérologie, ballonnement abdominal quoi de neuf, http://www.fmcgastro.org/postu-main/archives/postu-2007-lyon/ballonnement-abdominal-quoi-de-neuf/
3. SFNGE, sfnge.org, les troubles fonctionnels intestinaux, http://www.snfge.org/content/les-troubles-fonctionnels-intestinaux
4. Ford AC, Spiegel BM, Talley NJ, et al. Small intestinal bacterial overgrowth in irritable bowel syndrome. Clin Gastroenterol Hepatol 2009 ; 7 : 1279-86
5. Ph Ducrotté. Tirés à part : Philippe Ducrotté, ADEN EA 3234
6. Bernalier A, Rochet V, Leclerc M, Dore J, Pochart P. Diversity of H2/CO2-utilizing acetogenic bacteria from feces of nonmethane-producing humans. Curr Microbiol 1996 ; 33 : 94-9
7. Bergonzelli GE, Blum S, Brüssow H, Corthésy-Theulaz I. Probiotics as a treatment strategy for gastrointestinal diseases? Digestion 2005; 72: 57-68.

Estreñimiento funcional

El estreñimiento funcional, una enfermedad digestiva muy frecuente sobre todo entre las personas de edad avanzada, es multifactorial. 

El estreñimiento funcional es un síntoma frecuente que puede estar aislado o formar parte de trastornos funcionales del intestino (TFI). Su prevalencia se sitúa entre el 5 y el 20 % de la población general1,2. En ocasiones es muy severo y repercute en la calidad de vida de los pacientes3,4.

Factores múltiples

Existen numerosos factores que pueden conducir al estreñimiento funcional: falta de ejercicio físico, hidratación insuficiente, alimentación inadecuada, envejecimiento, etc. La importancia de la metanogénesis intestinal (gases) parece estar relacionada con un tránsito más lento y, en consecuencia, con el estreñimiento funcional5

Trastornos fisiopatológicos

La fisiopatología del estreñimiento funcional es multifactorial. Cada vez existen más estudios que ponen de manifiesto alteraciones de la microbiota intestinal en caso de estreñimiento: reducción de ciertas bacterias habituales (Lactobacillus, Bifidobacterium y Bacteroides) y aumento de determinadas bacterias patógenas (Pseudomonas aeruginosa, Campylobacter jejuni). Esta disbiosis podría modificar la motricidad intestinal por medio de tres mecanismos: liberación de endotoxinas bacterianas o de moléculas derivadas del proceso de fermentación, liberación de factores neuroendocrinos, modificación de la respuesta inmunitaria intestinal6.

Varios enfoques terapéuticos

Además de los consejos higiénicos y dietéticos (suficiente ejercicio físico, alimentación con alto contenido de fibra, etc.), a veces es necesaria la prescripción de ciertos laxantes, aunque se deben evitar los que son irritantes para la mucosa intestinal7. Actualmente, surge otra posibilidad con los probióticos, en especial Lactobacillus y Bifidobacterium. Algunos estudios han mostrado posibles efectos beneficiosos en el tránsito intestinal y en la frecuencia de deposiciones2,6. También se ha probado el uso de simbióticos y una disminución del consumo de laxantes podría aliviar los síntomas en los pacientes que reciban tratamiento a base de probióticos y prebióticos8. Sin embargo, estos resultados deben confirmarse más extensamente. 

 

Bibliografia :
1. Suares, NC, and Ford, AC (2011). Prevalence of, and risk factors for, chronic idiopathic constipation in the community: systematic review and meta-analysis. Am J Gastroenterol. 106, 1582-1591.
2. Choi C and Chang S. Alteration of Gut Microbiota and Efficacy of Probiotics in Functional Constipation. J Neurogastroenterol Motil 2015 ;21 : 4-7.
3. Belsey J et al. Systematic review: impact of constipation on quality of life in adults and children. Aliment Pharmacol Ther 2010;31:938-949 .https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20180788
4. Lacy et al. Bowel disorders,Gastroenterology 2016;150:1393–1407 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27144627
5.  Attaluri A, Jackson M, Valestin J, Rao SS. Methanogenic flora is associated with altered transit but not stool characteristics in constipation without IBS. Am J Gastroenterol 2010 ; 105 : 1407-11 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19953090
6. Zhao Y, Yu YB. Intestinal microbiota and chronic constipation. Springerplus. 2016;5:1130.
7. Prise en charge de la constipation, Société Nationale Française de Gastroentérologie (SNFGE) 2007 http://www.snfge.org/download/file/fid/383
8. Cudmore S, Doolan A, Lacey S, Shanahan F. A randomised, double-blind, placebo-controlled clinical study: the effects of a synbiotic, Lepicol, in adults with chronic, functional constipation. Int J Food Sci Nutr. 2016 Oct 24:1-12. [Epub ahead of print]

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