De la microbiota al cáncer de mama

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El cáncer de mama, el más frecuente de todos los cánceres en la mujer, sigue representando un problema importante de salud pública pese a los importantes adelantos científicos que se han conseguido tanto en términos de diagnóstico como de tratamiento. Un equipo de investigadores estadounidenses decidió estudiar la microbiota mamaria y evaluar sus efectos en el crecimiento del tumor.

 

El estudio del cáncer ya no se limita a las células cancerosas. El entorno celular dentro y alrededor del tumor -incluida la microbiota mamaria- ha suscitado interés entre los investigadores. Los autores adoptaron un enfoque único para explorar las interacciones entre las células cancerosas mamarias y su microentorno.

Utilización de herramientas fiables

Las muestras se obtuvieron del Cancer Genome Atlas (TCGA), uno de los mayores bancos de tejidos. Partiendo de una misma muestra de tejidos cancerosos mamarios, los investigadores determinaron primero los grupos bacterianos más abundantes por secuenciación del ARNr 16S. Luego, por medio de un análisis bioinformático, identificaron asociaciones entre el perfil bacteriano y el perfil transcriptómico de la zona tumoral. Por último, los investigadores relacionaron algunos de estos grupos bacterianos con modificaciones de la expresión de genes del paciente características del tumor.

Asociación entre ciertas bacterias y el tejido tumoral

Los estudiaron estudiaron en total 668 tejidos de cáncer de mama y 72 tejidos no cancerosos adyacentes. Determinaron que distintas comunidades bacterianas como Proteobacteria eran significativamente más abundantes en el tejido canceroso, mientras que la proporción de Actinobacteria era mayor en el tejido no canceroso. Listeria fleischmannii podría estar relacionada con la expresión de genes implicados en la transición epitelio-mesenquimatosa. Por otro lado, Haemophilus influenzae podría permanecer latente en el tejido estromal y mostrar una correlación significativa con la expresión de genes implicados en las vías de proliferación tumoral como el punto de control micótico G2M, las vías de señalización del factor de transcripción E2F y la formación del huso micótico. En la zona no cancerosa de la muestra tumoral, Escherichia coli –una bacteria conocida por alterar el ADN celular– fue una de las especies más abundantes, lo que significa que podría estimular el proceso oncogénico. Por último, un elemento fundamental en el cáncer hormonodependiente: Streptococcus pyogenes podría desempeñar un papel en la glucuronidación de los estrógenos, exponiendo el entorno mamario a concentraciones más elevadas de estrógenos.

Un estudio original

La implicación de la microbiota en el microentorno tumoral sigue siendo poco conocida en la actualidad. El presente estudio se interesa en las interacciones entre todos los componentes relacionados con el entorno tumoral: microbiota, hormonas y sensibilidad del huésped. Aunque no pretende ofrecer perspectivas terapéuticas a corto plazo, contribuye con nueva información útil que permite comprender mejor la fisiopatología del cáncer de mama y la implicación –a veces insospechada– de nuestra microbiota en ciertas afecciones.

 

Bibliografia :

Thompson, K. J. et al. A comprehensive analysis of breast cancer microbiota and host gene expression. PLOS ONE 12, e0188873 (2017).