¿Una microbiota específica de los prematuros?

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Los niños prematuros presentan una disbiosis intestinal que se atenúa con el paso del tiempo. Mientras esta no parece estar vinculada a factores ambientales, podría estar en correlación con la duración de la gestación.

 

La microbiota intestinal de los niños prematuros (nacidos antes de 37 semanas de gestación) presenta una menor diversidad y una cantidad reducida de bacterias anaerobias. Estos dos elementos podrían participar en el riesgo de desarrollar ciertas infecciones, entre ellas, la enterocolitis necrosante, una enfermedad grave del recién nacido. Un equipo noruego trató de describir con más precisión las poblaciones microbianas intestinales implicadas y su producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) en los niños prematuros. ¿Cuál es el objetivo? Comprobar si existe una correlación entre la disbiosis y una menor madurez intestinal o con factores externos (tipo de parto, modo de alimentación, exposición a antibióticos).

Una microbiota específica...

Los investigadores se basaron en un estudio nacional* para caracterizar las poblaciones bacterianas y los AGCC de 519 niños, de los cuales el 31 % eran prematuros. Las caracterizaciones se realizaron a los 10 días, 4 meses y/o 12 meses después del nacimiento, en función de los datos disponibles. Resultado: la composición de la microbiota de los niños prematuros es diferente a la de los niños nacidos a término y presenta en particular una proporción mayor de Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium stercosis, Streptococcus vestibularis, Enterococcus faecalis y Enterococcus saccharolyticus. Del mismo modo, las concentraciones de AGCC son inferiores en los prematuros, que presentan, sin embargo, concentraciones más elevadas de propionato y butirato, lo que tiende a indicar una menor fermentación sacarolítica.

... sin relación con factores ambientales

Las características de los prematuros se identificaron en niños nacidos por vía vaginal, alimentados exclusivamente con leche materna y no expuestos a antibióticos. Por lo tanto, los factores de riesgo clásicos de disbiosis temprana no están implicados en las diferencias encontradas en los niños nacidos a término. Según los autores, esta es la prueba de la existencia de una microbiota del niño prematuro, independientemente de su entorno neonatal. Es preciso destacar que parece establecerse una regulación con el paso del tiempo, ya que los análisis realizados a los 4 y a los 12 meses ya no revelan diferencias significativas en términos de microbiotas y AGCC entre los dos tipos de poblaciones de recién nacidos. Los investigadores concluyen que trabajos más exhaustivos permitirían comprender mejor la relación entre la duración de la gestación y la composición de la microbiota, principalmente con el fin de prevenir ciertas enfermedades inflamatorias

 

*Norwegian Microbiota Study

 

Bibliografia :

C. Dahl, H. Stigum, J. Valeur, et al. Preterm infants have distinct microbiomes not explained by mode of delivery, breastfeeding duration or antibiotic exposure. International Journal of Epidemiology, 2018, 1–12. doi: 10.1093/ije/dyy064.