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Candidiasis vulvovaginal

La ruptura del equilibrio de la microbiota vaginal favorece el desarrollo de la candidiasis vulvovaginal (CVV), una infección fúngica frecuente de la vulva y de la vagina. El tratamiento se orienta cada vez más hacia los probióticos.

La candidiasis vulvovaginal (o vaginitis candidiásica) afecta a entre el 70 % y el 75 % de las mujeres al menos en un episodio a lo largo de su vida1. Se caracteriza por un prurito acompañado de ardor, eritema y leucorrea. 

La disbiosis, un entorno que favorece la proliferación de Candida

La CVV se debe, en la mayoría de los casos (de un 85 a un 90 %) a Candida albicans presente de forma natural en la microbiota vaginal e intestinal. Tras una disbiosis, se rompe el equilibrio de la flora vaginal y C. albicans prolifera de forma anormal provocando el desarrollo de esta patología.
Este desequilibrio de la microbiota vaginal puede provenir de diferentes orígenes: puede desarrollarse como consecuencia de un tratamiento con antibióticos o corticoides, a un embarazo, a una inmunosupresión o incluso a una diabetes descompensada2, pero no se han logrado entender los mecanismos por completo. 

Tratamiento clásico y utilidad de los probióticos 

El tratamiento habitual de la candidiasis vulvovaginal son los antifúngicos3, 4, 5 (derivados azólicos y polienos) con una tasa de éxito del 80 %. Sin embargo, pueden producirse recaídas y se están evaluando nuevas perspectivas de tratamiento, siendo los probióticos la más prometedora6. Estos últimos, que se toman por vía oral o se aplican localmente (cápsulas u óvulos) podrían reequilibrar la microbiota vaginal y reducir la frecuencia de recaída de las infecciones por Candida7, 8.
 

Bibliografia :
1. Sherrard J et al. 2011 European (IUSTI/WHO) guidelines on the management of vaginal discharge. Int J STD AIDS. 2011 Aug;22(8):421 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21795415
2 – Mendling W. Guideline: vulvo-vaginal condidosis (AWMF 015/072), S2k (excluding chronic mucocutaneous candisosis).  Mycosis 2015; 58:1-15. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/myc.12292/abstract;jsessionid=069DDE60257C865FFF881D08496D0F19.f04t04 
3 - ACOG Practice Bulletin Number 72: Clinical Management Guidelines For Obstetricians & Gynecologists. Vaginitis. Obst Gyn 2006; 107(5):1195-1206. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16648432
4 - Sherrard J et al. 2011 European (IUSTI/WHO) Guideline on the Management of Vaginal Discharge. http://www.iusti.org/regions/europe/pdf/2011/Euro_Guidelines_Vaginal_Discharge_2011.Intl_Jrev.pdf
5 - Van Schalkwyk J et al. Vulvovaginitis: Screening for and Management of Trichomoniasis, Vulvovaginal Candidiasis, and Bacterial Vaginosis. J Obstet Gynaecol Can 2015;37(3):266–274. http://sogc.org/wp-content/uploads/2015/03/gui320CPG1504E.pdf
 6 - Reid G et al. Microbiota restoration: natural and supplemented recovery of human microbial communities. Nat Rev Microbiol. 2011 Jan;9(1):27-38. doi: 10.1038/nrmicro2473. Epub 2010 Nov 29. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21113182
7. Strus M et al.  Studies on the effects of probiotic Lactobacillus mixture given orally on vaginal and rectal colonization and on parameters of vaginal health in women with intermediate vaginal flora. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol 2012; 163: 210-15. http://www.ejog.org/article/S0301-2115(12)00194-7/abstract
8.  Vujic G et al. Efficacy of orally applied probiotic capsules for bacterial vaginosis and other vaginal infections:  a double-blind, randomized,  placebo-controlled study. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol 2013; 168: 75-9. http://www.ejog.org/article/S0301-2115(13)00013-4/abstract

Vaginosis

La vaginosis bacteriana, que es la patología ginecológica más frecuente, altera de forma considerable la calidad de vida de las mujeres. Refleja un desequilibrio de la flora vaginal, que se puede modular gracias al uso de probióticos.

La vaginosis es una patología bacteriana vaginal que, según las estimaciones, afecta a aproximadamente un tercio de las mujeres sexualmente activas1. Aunque la patología puede pasar desapercibida en ciertas mujeres, normalmente se manifiesta mediante irritaciones locales y secreciones malolientes. Aunque no se trate de una enfermedad de transmisión sexual (ETS), puede favorecer el desarrollo de ETS como el herpes o el VIH2.

Una disbiosis como causa de la patología

La vaginosis bacteriana es una disbiosis de la microbiota vaginal que se caracteriza por una modificación de la proporción entre Lactobacillus y otras bacterias y por la proliferación masiva de una flora mixta de carácter anaerobio. Especialmente se observa un predominio de Bacteroides spp., Mobiluncus spp., Mycoplasma hominis o Gardnerella vaginalis. Esta última segrega poliaminas que provocan una reacción inflamatoria y un aumento de pH5, responsables de la aparición de la vaginosis.

Los probióticos como recurso terapéutico

Por lo general, estas vaginosis se tratan por medio de antibióticos administrados por vía oral o local6. Sin embargo, estos tratamientos pueden mantener la disbiosis y aumentar el riesgo de recaídas7, 8. Para restablecer el equilibrio de la microbiota vaginal y restaurar el pH más ácido del medio, se pueden utilizar cepas probióticas pertenecientes al género Lactobacillus como las especies L. rhamnosus, L. acidophilus, L. crispatus y L. reuteri. Estos probióticos podrían estimular el sistema inmunitario, restaurar el ecosistema vaginal, competir con las bacterias patógenas y excluirlas, reducir el pH y, por último, producir sustancias antimicrobianas como H2O29
 

Bibliografia :
1. Allsworth JE et al. Prevalence of bacterial vaginosis: 2001-2004 National Health and Nutrition Examination Survey data [archive], Obstet Gynecol. 2007 ; 109 : 114-20. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17197596
2. Martin DH et al. The microbiota of the human genitourinary tract: trying to see the forest through the trees. Trans Am Clin Climatol Assoc. 2012; 123 : 242-56. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23303991
3. Tomusiak A et al. Efficacy and safety of a vaginal medicinal product containing three strains of probiotic bacteria: a multicenter, randomized, double-blind, and placebo-controlled trial. Drug Des Devel Ther. 2015 Sep 25;9:5345-54. doi: 10.2147/DDDT.S89214. eCollection 2015. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26451088 
4. Romero R et al. The composition and stability of the vaginal microbiota of normal pregnant women is different from that of non-pregnant women Microbiome. 2014; 2: 4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3916806/
5. Nunn KL et al. Enhanced Trapping of HIV-1 by Human Cervicovaginal Mucus Is Associated with Lactobacillus crispatus-Dominant Microbiota. MBio. 2015 Oct 6;6(5):e01084-15. doi: 10.1128/mBio.01084-15. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26443453
6. Dovnik A et al. Treatment of vulvovaginal candidiasis: a review of the literature. Acta Dermatovenerol Alp Pannonica Adriat. 2015;24(1):5-7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25770305
7. Sobel JD et al. Suppressive antibacterial therapy with 0,75 % metronidazole vaginal gel to prevent recurrent bacterial vaginosis. Am J Obstet Gynecol 2006; 194 (5):1283-9.
8. Senok AC et al.. Probiotics for the treatment of bacterial vaginosis (review) Cochrane Database Syst Rev. 2009 Oct 7; (4): CD006289.
9. Mastromariano P et al. Bacterial vaginosis : a review on clinical trials with probiotics. New Microbiol. 2013 Jul;36(3):229-38. Epub 2013 Jun 30. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23912864

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