La disbiosis y el cólico del lactante

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Para los profesionales sanitarios, el cólico del lactante sigue siendo un misterio desde el punto de vista tanto etiológico como terapéutico. Un equipo de investigación francosuizo intentó demostrar que el origen de este trastorno se sitúa en la microbiota intestinal.

 

La colonización del intestino del lactante se produce en una etapa muy temprana y hoy en día se sabe que es un acontecimiento primordial en la vida del recién nacido desde el inicio de la lactancia. El cólico del lactante podría estar relacionado con la composición de la flora intestinal.

Acumulación de hidrógeno

El intestino contiene miles de bacterias, con una maraña de metabolitos finales e intermedios, entre los que figura principalmente el lactato. Según los autores, el lactato no provoca los síntomas sino que constituye una sustancia intermedia indispensable para la producción de H2, el verdadero responsable de los trastornos digestivos. Los investigadores plantearon la hipótesis de que la producción y acumulación de H2 por parte de las bacterias que utilizan el lactato (LUB) podrían ser la causa del cólico. Por lo tanto, examinaron las heces de 40 bebés sanos –de los cuales 8 padecían cólico– analizando les cepas bacterianas implicadas por cultivo y PCR cuantitativa (qPCR) y determinando las concentraciones de metabolitos por HPLC.

Desequilibrio entre la producción y el consumo de H2

Los investigadores identificaron varias bacterias en las heces de los niños, tales como Propionibacterium avidum, Eubacterium limosum, Desulfovibrio piger, Veillonella ratti y Eubacterium hallii. En particular, los bebés con llanto inexplicable muestran una mayor concentración de bacterias LUB no-SRB* (productoras de H2), con un predominio de V. ratti y E. hallii, con respecto a la concentración de bacterias LUB SRB* (consumidoras de H2), tales como D. piger. Los resultados parecen pues apuntar a un desequilibrio entre las bacterias que producen H2 y las que lo utilizan, lo que explicaría los síntomas de cólico durante los primeros meses de vida. Los ensayos in vitro indican en particular que E. limosum y D. piger coexisten con V. ratti en cocultivo y que podrían reducir las cantidades de H2 producidas por esta última.

Vías terapéuticas

Los síntomas de cólico sugieren que la acumulación de metabolitos es solo temporal. Este estudio, que muestra un aumento de las bacterias que utilizan el lactato y que producen H2, podría explicar por qué nos encontramos actualmente en un callejón sin salida terapéutico. Según los autores, el uso de probióticos o prebióticos que fomenten la colonización de bacterias que no producen H2 o muy poco (P. avidum y E. limosum) o que lo utilizan (D. piger) podría contrarrestar los efectos de bacterias como Veillonella al reducir la acumulación de H2 responsable del dolor. Sin embargo, para dar a estos métodos un uso profiláctico o terapéutico, habría que identificar primero las bacterias y metabolitos  presentes en los bebés sintomáticos, lo cual resulta imposible en la práctica regular actual.

 

*SRB = “sulfate-reducing bacteria” (bacterias reductoras de sulfato) (H2S)

 

Bibliografia :

Pham, V. T., Lacroix, C., Braegger, C. P. & Chassard, C. Lactate-utilizing community is associated with gut microbiota dysbiosis in colicky infants. Sci Rep 7, (2017).