Sistema inmunitario infantil: los beneficios del parto vaginal

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El parto vaginal facilita la transmisión de la microbiota materna, cuya composición participa en el desarrollo del sistema inmunitario del recién nacido, especialmente a través de la biosíntesis de lipopolisacáridos.

 

El 19,1% de los partos a nivel mundial se realizan por cesárea. Esta cifra se eleva al 25% en Europa y suscita dudas, pues este tipo de parto se practica frecuentemente por razones de comodidad y no por criterio médico. Es conocido que el tipo de parto afecta a la composición de la microbiota intestinal del recién nacido, especialmente a través del posible contacto con la flora vaginal o cutánea (incluso a veces fecal) de la madre y la utilización de antibióticos en caso de cesárea. Los primeros días después del parto constituyen un período crítico para el desarrollo del sistema inmunitario neonatal, motivo por el cual un equipo internacional de investigación se interesó en determinar el tipo de bacterias intestinales transmitidas de madre a hijo según el tipo de parto, completando este análisis con el estudio de genes bacterianos con el fin de evaluar sus funciones.

Parto vaginal: estimulación de la vía de síntesis de los LPS

La primera observación de este estudio realizado en 33 recién nacidos fue que el parto vaginal se asocia con una sobreabundancia de bacterias gramnegativas (Bacteroides y Parabacteroides) que parecen reforzar las funciones fisiológicas del recién nacido. Por otra parte, el parto por cesárea favorece el contacto del recién nacido con los microorganismos maternos cutáneos, así como la transmisión de estafilococos, que son más abundantes en las heces de los lactantes nacidos por esta vía. Los investigadores explican que, en comparación con los lactantes nacidos por cesárea, en los lactantes nacidos por parto vaginal, la abundancia de este tipo de bacterias estaría relacionada con un aumento de la estimulación de la biosíntesis de lipopolisacáridos (LPS), componentes de la membrana externa de las bacterias gramnegativas. Los LPS son endotoxinas que favorecen la producción plasmática de citocinas proinflamatorias (TNF-a e IL-18) y cuyas concentraciones son más elevadas en los lactantes nacidos por parto vaginal.

Confirmación del potencial inmunoestimulante in vitro

La extracción de LPS de las heces de lactantes nacidos por cesárea y por parto vaginal con la intención de estimular a células inmunitarias primarias humanas in vitro confirmó que el parto por cesárea se caracteriza por una menor producción de TNF-a y de IL-18. Esto tiende a confirmar el menor potencial inmunoestimulante de la microbiota intestinal en niños nacidos por cesárea no expuestos a las bacterias vaginales de sus madres y, por lo tanto, una escasa transmisión vertical de ciertas cepas bacterianas al lactante. Este factor podría tener repercusiones de por vida, al aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades inflamatorias, inmunitarias, metabólicas o incluso enfermedades crónicas. Sin embargo, estos resultados deben ser confirmados con cohortes más grandes y con un seguimiento a largo plazo con el fin de comprender mejor el efecto de la exposición microbiana temprana en la respuesta inmunitaria innata y adaptativa.

 

Bibliografia :

Wampach L, Heintz-Buschart A, Fritz J et al. Birth mode is associated with earliest strain-conferred gut microbiome functions and immunostimulatory potential. Nature Communications (2018) 9:5091 DOI: 10.1038/s41467-018-07631-x.