Agua clorada y resistoma intestinal del lactante
A pesar de cumplir con todas las normativas sanitarias, el consumo de agua potable clorada de grifo podría potenciar la resistencia a los antibióticos en la microbiota intestinal de los lactantes. Esto plantea un riesgo latente de selección de poblaciones bacterianas potencialmente resistentes, según los hallazgos de un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego que incluyó a 197 lactantes australianos1.
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Acerca de este artículo
La resistencia a los antibióticos —un componente fundamental de la resistencia a los antimicrobianos— constituye hoy una de las prioridades de la salud pública mundial y un reto sanitario de primer orden: entre 2018 y 2023, más del 40 % de los pares patógeno-antibiótico vigilados por la OMS experimentaron un incremento en su resistencia2. Mientras que los esfuerzos tradicionales se han centrado en reducir el uso de antibióticos y fomentar la vacunación, un estudio australiano examinó un factor ambiental apenas explorado y su posible impacto en el entorno intestinal: el consumo de agua potable clorada.
Si bien la cloración asegura la desinfección del agua y es objeto de rigurosos controles (con concentraciones de 0,3 a 1,1 mg/l en el estudio y un límite máximo de 5 mg/l), el cloro residual y sus subproductos derivados del tratamiento podrían ejercer una presión selectiva sobre la microbiota intestinal del lactante, elevando el riesgo de favorecer poblaciones bacterianas resistentes. De acuerdo con los autores, se trata del primer ensayo clínico aleatorizado, controlado y doble ciego que evalúa esta hipótesis en un país de ingresos altos, donde el suministro de agua potable está sujeto a estrictas normativas de purificación y desinfección.
Resistoma:
Conjunto de genes de resistencia a los antibióticos presentes en los microorganismos de un entorno determinado, en el caso presente, la microbiota intestinal⁴.
Seguimiento de 197 lactantes durante 12 meses
Se seleccionó a 197 lactantes de 6 meses de edad, pertenecientes a la cohorte del Proyecto ORIGINS, que fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos. El primero recibió, a lo largo de doce meses, agua del grifo desclorada mediante filtración —un proceso que permite reducir drásticamente las concentraciones de cloro y de ciertos subproductos de la desinfección—, mientras que el segundo consumió agua del grifo clorada habitual. La secuenciación metagenómica de muestras fecales, efectuada al inicio del estudio y al final de la intervención, permitió analizar la estructura y las funciones de la microbiota intestinal ante distintos niveles de exposición al cloro.
Tabla sinóptica de los principales resultados
Perspectiva general: número y variedad de bacterias (riqueza, diversidad).
Resultado observado (grupo de agua clorada frente a agua desclorada):
Sin diferencias significativas entre los grupos.
Perspectiva detallada: abundancia de determinadas bacterias (géneros y especies).
Resultado observado (grupo de agua clorada frente a agua desclorada):
A pesar de la similitud general, se observan diferencias puntuales y con elevada variabilidad entre lactantes.
Menos abundantes con el agua clorada: Bacteroides, Clostridium y Blautia (taxones asociados a una microbiota sana).
Más abundantes: Streptococcus y Klebsiella pneumoniae (patógenos oportunistas en determinadas circunstancias), pero también Faecalibacterium prausnitzii y Bifidobacterium (taxones beneficiosos).
Resultado observado (grupo de agua clorada frente a agua desclorada):
Significativamente más abundantes con el agua clorada.
No se identificaron de forma directa genes de resistencia individuales.
Resultado observado (grupo de agua clorada frente a agua desclorada):
Enriquecimiento más marcado en los niños tratados, aunque la tendencia no alcanzó significación estadística tras el ajuste de datos: hipótesis pendiente de confirmación.
Sin cambios en la diversidad, pero con un aumento en las funciones de resistencia a los antibióticos
No se observaron diferencias significativas en la riqueza ni en la diversidad bacteriana entre ambos grupos. A un nivel más detallado, únicamente un reducido subconjunto de taxones —detectados con poca frecuencia y con una elevada variabilidad entre lactantes— mostró diferencias entre los dos grupos. El hallazgo principal del estudio se refiere al potencial funcional de la microbiota: las funciones vinculadas a la resistencia a los antibióticos (como las bombas de eflujo y las enzimas de degradación de antibióticos) fueron significativamente más abundantes en los lactantes expuestos al agua potable clorada.
No obstante, los autores señalan una limitación metodológica: no se identificaron individualmente los genes de resistencia específicos. Un análisis complementario, estratificado según la exposición a antibióticos, sugiere un enriquecimiento más pronunciado en aquellos niños que recibieron tratamiento (n = 40), si bien esta tendencia no alcanzó la significación estadística tras el ajuste de los datos y queda pendiente de confirmación. Por su parte, los datos de salud secundarios (alergias, sibilancias y eccema), disponibles para aproximadamente la mitad de los niños, no muestran diferencias significativas, aunque tampoco permiten descartar un impacto clínico.
Análisis estratificado:
Método estadístico que evalúa los datos dividiendo la muestra en subgrupos definidos por un criterio específico (en este caso, la exposición previa a antibióticos), con el fin de comprobar si el efecto observado varía según dicho factor.
Estos hallazgos no ofrecen motivos para cuestionar la cloración del agua de grifo destinada al consumo humano, cuyos beneficios para la salud pública siguen estando ampliamente demostrados. En cambio, invitan a explorar —considerando el exposoma del lactante— si resultaría oportuno ajustar el momento o las modalidades de introducción del agua, con el fin de reducir los riesgos asociados a la exposición a desinfectantes clorados, como medida complementaria al uso responsable de antibióticos en la salud infantil. No obstante, estos resultados mantienen un carácter exploratorio: la pandemia de COVID-19 redujo la muestra de niños que completaron el seguimiento y el estudio carecía de la potencia estadística necesaria para analizar el papel de los antibióticos. Por todo ello, los datos aún no permiten confirmar la selección de poblaciones bacterianas resistentes ni sus repercusiones clínicas.
Exposoma:
Totalidad de las exposiciones ambientales (alimentación, estilo de vida, factores endógenos) a las que está sometido un individuo a lo largo de su vida, desde la concepción5.
Este estudio1contó con la financiación parcial de Water Corporation WA y con el apoyo material de Pure Water Systems. Ninguna de estas entidades intervino en el diseño de la investigación, el análisis de los datos ni la decisión de publicar los resultados.
¿Qué agua se debe utilizar para preparar el biberón? Recomendaciones de la Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral de Francia (ANSES)3
Recomendación de la ANSES:
Se puede utilizar, aplicando ciertas precauciones: dejar correr el agua durante unos segundos antes de recogerla, emplear únicamente agua fría y realizar un mantenimiento regular del grifo.
Recomendación de la ANSES:
No se recomienda: estos sistemas pueden favorecer la proliferación de microorganismos.
Recomendación de la ANSES:
Consultar con el ayuntamiento o con la autoridad sanitaria competente antes de su uso.
1. Parkin K, Christophersen CT, Verhasselt V, et al. Chlorinated drinking water exposure enriches antimicrobial resistance pathways in the infant gut microbiome: a randomized trial. Commun Med. 2026;6:405. doi:10.1038/s43856-026-01626-2.
2. World Health Organization. WHO warns of widespread resistance to common antibiotics worldwide. Geneva: WHO; 13 October 2025.
4. D'Costa VM, McGrann KM, Hughes DW, Wright GD. Sampling the antibiotic resistome. Science. 2006;311(5759):374-377. doi:10.1126/science.1120800
5. Wild CP. Complementing the genome with an "exposome": the outstanding challenge of environmental exposure measurement in molecular epidemiology. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2005;14(8):1847-1850. doi:10.1158/1055-9965.EPI-05-0456
Véase también