La microbiota del lactante para predecir el desarrollo de la enfermedad celíaca

Vignette

La enfermedad celíaca es una afección autoinmune provocada por la ingesta de gluten. Un equipo español intentó encontrar, en la microbiota intestinal de los recién nacidos, algo que permita prever el desarrollo de la enfermedad al margen de la predisposición genética.

 

El carácter genético de la enfermedad celíaca es muy conocido: las personas en riesgo son portadores de variantes alélicas HLA-DQ2/HLA-DQ8 y representan del 30 al 40 % de la población de raza blanca. Sin embargo, solo del 1 al 3 % de estos individuos se verán afectados, y el riesgo aumenta a un 10 % cuando un familiar de primer grado presenta la enfermedad, lo que sugiere que otros factores están implicados en la aparición de la enfermedad. En los pacientes afectados, los estudios observacionales han puesto de manifiesto disbiosis intestinales, pero no han descrito con precisión su papel en la etiología de la enfermedad. Por primera vez, un grupo de investigadores analizó la evolución de la microbiota durante los primeros meses de vida en sujetos con antecedentes familiares y antes del desarrollo de la enfermedad. El estudio incluyó a recién nacidos (10 pacientes/10 controles) sanos con al menos un familiar afectado y a los cuales se les introdujo el gluten a los 6 meses de edad. La toma de antibióticos y los hábitos alimentarios como la lactancia materna se monitorizaron durante cinco años.

Una diversificación microbiana protectora

El estudio de la microbiota revela datos interesantes sobre la evolución de la flora intestinal: de los cuatro a los seis meses, la microbiota de los niños sanos mostró un aumento progresivo de su diversidad bacteriana, mientras que los futuros niños celíacos presentaban una mayor diversidad al comienzo, lo que sugiere una maduración prematura de la microbiota. Este aumento progresivo de la diversidad bacteriana, que no se observa en los niños enfermos, sería característica de la evolución hacia una microbiota sana y podría favorecer la resistencia a la enfermedad. Por otro lado, los autores confirman que el riesgo de desarrollar la enfermedad está relacionado con una disminución del género Bifidobacterium, en particular B. longum, en cual constituiría un biomarcador predictivo potencial ya que se observó una asociación entre la abundancia relativa de B. longum y el grupo de control.

Disminución de la IgAs en los enfermos

El otro aspecto del estudio se centraba en los marcadores inmunológicos que preceden a la enfermedad. Se observó una disminución significativa de la IgA secretora (IgAs) entre los cuatro y los seis meses de edad solamente en los niños enfermos. Por sus interacciones con antígenos y microbios, las IgAs representan la primera línea de defensa del intestino y contribuyen a la homeostasis inmunológica intestinal impidiendo la penetración de bacterias a través de los tejidos y por su papel de mediador de la inmunotolerancia con respecto a la flora. Según los autores, una reducción prematura de IgAs aumentaría, por tanto, el riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune. Cabe destacar que la concentración de TNF-α en los niños sanos era más elevada que en el grupo enfermo y que había una correlación entre este aumento y la presencia de especies del género Bifidobacterium. Para los autores, el aumento de esta citocina inflamatoria podría reflejar una maduración sana de la microbiota intestinal y el aumento de su diversidad. Por el contrario, el aumento prematuro de la IL-6 observada en los niños que desarrollaron la enfermedad sería sinónimo de maduración prematura y nociva de la microbiota. A través del desarrollo del sistema inmunitario, la microbiota intestinal podría influir en la tolerancia al gluten, tal y como demuestran algunos estudios preclínicos. No obstante, son necesarios estudios a mayor escala para confirmar esta hipótesis y, quizás, aportar datos decisivos sobre la prevención primaria de la enfermedad celíaca.

 

Bibliografia :

M. Olivares et al. Gut microbiota trajectory in early life may predict development of celiac disease. Microbiome, vol. 6, févr. 2018.