Se confirma la relación entre la microbiota intestinal y el cáncer colorrectal

Un equipo de investigadores japoneses analizó las características taxonómicas y funcionales de la microbiota intestinal de pacientes sometidos a colonoscopia. Sus resultados indican que la flora está implicada desde la aparición del cáncer colorrectal y que se va modificando paulatinamente en paralelo con la progresión de la enfermedad.

Fecha de publicación 22 Octubre 2019
Fecha de actualización 30 Marzo 2022

Acerca de este artículo

Fecha de publicación 22 Octubre 2019
Fecha de actualización 30 Marzo 2022

 

En el cáncer colorrectal (CCR), la formación de tumores es un proceso largo. Esto explica por qué los signos clínicos solo aparecen en un estadio avanzado de la enfermedad, la cual es curable si se trata a tiempo. Ahora bien, existen grandes sospechas, basadas a la vez en datos genómicos y metabolómicos*, de que la microbiota intestinal está implicada en este proceso. Por tanto, resulta importante comprender mejor su papel, tanto desde el punto de vista etiológico como diagnóstico. Por ello, un equipo japonés llevó a cabo análisis metagenómicos (N = 616) y metabolómicos (N = 406) de muestras fecales de pacientes con distintos estadios de neoplasia colorrectal sometidos a colonoscopia. Se formaron nueve grupos, desde el grupo control hasta el CCR de estadio IV, pasando por los estadios incipientes (pólipos adenomatosos y carcinoma intramucoso de estadio 0).

Modificación de la microbiota desde los primeros estadios

Gracias a un método avanzado de secuenciación (shotgun), los resultados revelaron modificaciones de la microbiota y del metaboloma no solo en los pacientes con lesiones avanzadas sino también en los estadios incipientes de la enfermedad. Durante el desarrollo del CCR se observan modificaciones significativas de la composición de la microbiota: por un lado, aumento progresivo de la abundancia relativa de determinadas especies (p.ej. Fusobacterium nucleatum spp., Solobacterium moorei…), independientemente del estadio del cáncer, y por otro lado, coexistencia y aumento de otras especies (p.ej. Actinomyces odontolyticus) únicamente en los pacientes con cáncer incipiente. Además, la mayor abundancia de otras especies, tales como Parvimonas micra desde el estadio I y Bilophila wadsworthia en los estadios III/IV, permite caracterizar el grado de progresión del CCR.

Se confirma el papel de los ácidos biliares fecales

Los investigadores encontraron diferencias significativas entre los metabolomas de los distintos grupos, que permiten distinguir a los sujetos sanos de aquellos con un riesgo elevado de CCR. En los pacientes con carcinomas intramucosos se observaron concentraciones significativamente más altas de aminoácidos de cadena ramificada (isoleucina, leucina y valina), fenilalanina, tirosina y glicina. Por otro lado, en todos los pacientes con cáncer incipiente se midieron concentraciones significativamente más elevadas de ácidos biliares, incluido el ácido desoxicólico, lo que confirma la conocida correlación positiva entre la concentración fecal de ácidos biliares secundarios desoxicólicos y un mayor riesgo de CCR. Los resultados de este estudio, que provienen de una extensa cohorte, demuestran globalmente que se producen cambios en la microbiota intestinal desde los primeros signos premonitorios de cáncer colorrectal, los cuales generan modificaciones de las concentraciones fecales de determinados metabolitos.

 

*La metabolómica es el estudio de los metabolitos producidos por el cuerpo o procedentes del medio ambiente y permite complementar, entre otros, los resultados de la genómica (estudio del conjunto de genes).

 

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