Los edulcorantes son eficaces para el control ponderal sin poner la microbiota en peligro
Los edulcorantes han sido cuestionados recientemente por su potencial impacto sobre la microbiota y la salud metabólica. Sin embargo, la publicación de un estudio europeo a gran escala aporta nueva evidencia científica sobre su impacto real en el control del peso y la microbiota intestinal.
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Acerca de este artículo
Aspartamo, sucralosa, acesulfamo, etc. ¿Representan los edulcorantes hipocalóricos una herramienta terapéutica válida en el tratamiento nutricional del sobrepeso y la obesidad? La cuestión sigue siendo objeto de debate en la comunidad científica.
Datos científicos contradictorios
Por un lado, determinados estudios han generado inquietudes que motivaron a la OMS a desaconsejar el uso de edulcorantes para perder peso y mejorar la salud1. Por otro lado, diversos ensayos clínicos a largo plazo sugieren que estos aditivos presentan, en el peor de los casos, efectos neutros y, en el mejor, efectos beneficiosos sobre dichos parámetros.
En lo que respecta a la microbiota, la evidencia es igualmente discordante. Mientras que algunas investigaciones sugieren efectos nocivos en ciertos aspectos de la microbiota intestinal relacionados con la respuesta glucémica, otros estudios muestran exactamente lo contrario. Otros más indican que son las bebidas azucaradas las que más afectan a la microbiota y a los metabolitos asociados al riesgo de diabetes.
29% Esta es la cuota de mercado de las bebidas sin calorías o hipocalóricas en Europa.³
17,7% Este es el porcentaje de reducción del contenido de azúcares añadidos en las bebidas en Europa desde 2015.³
Un estudio en condiciones reales para zanjar el debate
Para intentar aclarar la cuestión, un equipo de investigadores realizó un estudio en el que participaron 341 personas con sobrepeso u obesidad (IMC medio de 31), con un perfil mayoritariamente femenino (70 %) y una edad media de 47 años, residentes en Dinamarca, Grecia, España y los Países Bajos. El objetivo era evaluar el efecto real de sustituir el azúcar por edulcorantes tras una fase de pérdida de peso.
Los voluntarios siguieron primero una dieta hipocalórica durante dos meses. Aquellos que lograron perder más del 5% de su peso inicial (277 personas) pasaron a una segunda fase de diez meses con una dieta sana y equilibrada, sin restricciones de cantidad.
Los participantes se dividieron en dos brazos: el grupo «Edulcorante» consumió alimentos y bebidas endulzados con edulcorantes, mientras que el grupo «Azúcar» consumió productos azucarados convencionales que representaban menos del 10% del aporte energético total, conforme a las recomendaciones de la OMS.
Los investigadores analizaron la evolución del peso corporal y los marcadores cardiometabólicos de todos los participantes, así como la composición de la microbiota de una muestra de 137 personas de ambos grupos.
Mejor mantenimiento del peso y enriquecimiento de la microbiota
Los resultados, publicados en la revista Nature Metabolism2, confirman que los participantes perdieron una media de 10 kg durante la fase hipocalórica inicial. Posteriormente, ambos grupos lograron, en términos generales, mantener esta pérdida de peso durante los 10 meses de alimentación ad libitum.
Un hallazgo clínico relevante es que el grupo «Edulcorante» obtuvo resultados superiores, logrando mantener una pérdida de peso adicional media de 1,6 kg respecto al grupo «Azúcar». Este dato subraya la utilidad de los edulcorantes para pacientes que buscan consolidar su pérdida de peso.
Además, el análisis de la microbiota en el grupo «Edulcorante» reveló una mayor abundancia de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta ( (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) ) y metano. Estos cambios se asocian con un aumento del gasto energético, una mejora en los mecanismos de saciedad y una mejor salud metabólica. Esta evidencia demuestra que, contrariamente a lo que se suele afirmar, el uso de edulcorantes no deteriora la microbiota e incluso induce cambios potencialmente beneficiosos.
En cuanto a la salud cardiometabólica, se observó una mejora transitoria en diversos marcadores, especialmente en los niveles de colesterol. Aunque estas diferencias desaparecieron al cabo de 12 meses, no se observó deterioro alguno en ninguno de los parámetros evaluados.
Conclusión
Este estudio de alta calidad (multicéntrico, de larga duración y en condiciones reales) demuestra que el uso prolongado de edulcorantes, integrado en una alimentación saludable y baja en azúcar, puede ayudar a perder peso sin generar efectos adversos, ni en los parámetros cardiometabólicos ni en la microbiota intestinal.
¡Quien tenga oídos, que oiga!