Helicobacter pylori y terapia cuádruple con bismuto: vigilar la disbiosis

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La terapia cuádruple con bismuto utilizada para erradicar Helicobacter pylori produce una disbiosis intestinal transitoria que podría ser responsable de los efectos secundarios observados habitualmente con este tipo de tratamiento.

 

Una gran parte de las úlceras gastroduodenales y cánceres gástricos se produce en el contexto de una infección por Helicobacter pylori. En ausencia de un antibiograma, uno de los tratamientos de primera línea consiste en administrar durante 10 días una terapia cuádruple «con bismuto» que combina sal de bismuto, tetraciclina, metronidazol y omeprazol*.

Ningún efecto a largo plazo

Un equipo chino estudió las modificaciones de la microbiota intestinal inducidas por esta terapia cuádruple con bismuto en 11 pacientes infectados por H. pylori. El inhibidor de la bomba de protones utilizado en este estudio fue el pantoprazol. Los investigadores recogieron muestras de heces antes y después del tratamiento, y luego a las 6 semanas y 1 año más tarde. Aunque logró eliminar la bacteria en todos los pacientes, parece que el tratamiento no tuvo un efecto duradero en la microbiota intestinal: la diversidad bacteriana y la abundancia relativa de los 4 filos mayoritarios (Firmicutes, Bacteroidetes, Proteobacteria y Actinobacteria) así como las Verrucomicrobia y Cyanobacteria, volvieron a sus niveles iniciales tan solo 6 semanas después del tratamiento.

Disbiosis pronunciada al final del tratamiento

En cambio, aparecieron cambios considerables al cabo de 10 días, es decir, al final de la terapia cuádruple: la proporción de Bacteroidetes se desplomó (del 24,3 % al 0,5 %), probablemente debido al efecto del metronidazol y/o de la tetraciclina, según los autores. También disminuyó la cantidad de Actinobacteria, incluidas las bifidobacterias, posiblemente afectadas por la tetraciclina. Por el contrario, aumentó la cantidad de Proteobacteria, Verrucomicrobia y Cyanobacteria.

Proteobacterias y efectos secundarios

Los investigadores intentaron descubrir una relación entre estas alteraciones de la microbiota intestinal y la aparición de efectos secundarios, los cuales son frecuentes con este tipo de tratamiento y representan un factor fundamental de incumplimiento de los pacientes. En esta cohorte, el 55 % de los pacientes notificaron al menos un efecto no deseado, siendo los más frecuentes náuseas (55 %), vómitos (18 %) y cansancio (18 %). Además, el aumento de las Proteobacteria al final de la terapia cuádruple fue más acusado en pacientes que habían sufrido efectos secundarios, quizás debido al carácter patógeno de algunas bacterias de ese filo, como Escherichia, Klebsiella, Morganella, Proteus y Serratia. Tal y como demostraron otros trabajos citados en este estudio, podría contemplarse la administración de probióticos para limitar la disbiosis y la aparición de estos efectos secundarios causados por el tratamiento de erradicación.

 

* El otro tratamiento de primera línea es la terapia cuádruple «concomitante», que combina amoxicilina, claritromicina, metronidazol y un inhibidor de la bomba de protones durante 14 días

 

Bibliografia :

PI Hsu. Helicobacter pylori eradication with bismuth quadruple therapy leads to dysbiosis of gut microbiota with an increased relative abundance of Proteobacteria and decreased relative abundances of Bacteroidetes and Actinobacteria, Helicobacter. 2018 Aug;23(4):e12498.

https://www.has-sante.fr/portail/upload/docs/application/pdf/2017-06/dir83/helicobacter_fiche_pertinence_traitement.pdf