¿Cómo se establecen las micobiotas del recién nacido?

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Hasta la fecha, pocos estudios se han interesado en las poblaciones fúngicas de los lactantes y en sus efectos en la salud a largo plazo. En los recién nacidos con edades entre 0 y 1 mes, su caracterización muestra una escasa diversidad y una relativa estabilidad, aunque con variaciones en función de la localización, relacionadas en parte con la vía de parto.

 

Los adelantos tecnológicos permiten caracterizar con más precisión las poblaciones microbianas locales en el hombre. Si bien la investigación se centra principalmente en las bacterias, el estudio de las micobiotas comienza a desarrollarse y tiene como objeto precisar el papel del componente fúngico de la microbiota en diferentes tipos de enfermedades, especialmente en las infecciones de las mucosas. Con vistas a enriquecer el corpus científico existente, un equipo estadounidense se interesó específicamente en los recién nacidos con el objetivo de estudiar la evolución de las poblaciones fúngicas de tres sitios (cavidad bucal, piel y ano) a lo largo del primer mes de vida. Se realizó el seguimiento de una cohorte de 17 bebés sanos cuyas micobiotas se caracterizaron y compararon a intervalos regulares con las de otros bebés en función del tipo de parto, así como con las comunidades fúngicas vaginales y anales de sus madres.

Micobiotas parecidas, estables...

Primeros hallazgos: la colonización posparto se estructura en torno a un reducido número de taxones. Sumando todas las localizaciones, se documentó un máximo de 16, con mayoría de Candida albicans, Candida tropicalis, Candida parapsilosis, Saccharomyces cerevisiae y Candida orthopsilosis. Pequeña diferenciación: la micobiota anal contiene más C. albicans y C. parapsilosis que las microbiotas dérmica y bucal, siendo la boca la que presentaba la menor diversidad fúngica. Segundo hallazgo: la composición de las micobiotas permanece relativamente estable a lo largo del primer mes de vida, sin indicios de aumento de la diversidad ni de maduración.

... y de orígenes múltiples

Tercer hallazgo: a diferencia del estudio de las bacterias, el de la población fúngica revela que el tipo de parto solo ligeramente las poblaciones encontradas en el niño: la piel de los bebés nacidos mediante parto natural presenta una mayor proporción de C. albicans, un taxón dominante en la madre en los dos sitios analizados, sin incrementar el grado de similitud entre las comunidades del bebé y las de su madre. En cuanto a los bebés nacidos por cesárea, su cavidad bucal presenta una mayor proporción de C. orthopsilosis. Por último, la comparación con las micobiotas vaginales de las madres indica una transmisión vertical previsible (principalmente de C. albicans), que coexiste probablemente con una colonización relacionada con el entorno perinatal. Estos resultados mejoran el conocimiento de la micobiota humana y corroboran los de estudios recientes. Sin embargo, los autores consideran que son necesarios estudios complementarios a escala mucho mayor para identificar mejor las fuentes y causas de variabilidad de la colonización fúngica.

 

Bibliografia :

T. Ward, M. Dominguez-Bello, T. Heisel, et al. Development of the Human Mycobiome over the First Month of Life and across Body Sites. mSystems 3:e00140-17. https://doi.org/10.1128/mSystems.00140-17