¿Las estatinas son beneficiosas para la flora vaginal?

Actu PRO microbiote vaginal et statine

A  nivel de la microbiota vaginal, el uso de estatinas está asociado por un lado con una disminución de Gardnerella vaginalis y, por otro lado, con el crecimiento de Lactobacillus, modificaciones que constituyen factores de protección contra el riesgo de vaginosis.

 

Existe una correlación directa entre la composición de la microbiota vaginal y la vaginosis que se caracteriza, entre otras cosas, por la disbiosis de la microbiota vaginal. La flora vaginal resultante es más diversa, escasa en Lactobacillus (normalmente la especie dominante), y a menudo rica en Gardnerella vaginalis (microbiota del tipo CST IV). Esta última forma una biopelícula y secreta una toxina (vaginolisina) que provoca la lisis de las células vaginales creando poros después de unirse al colesterol de la membrana. Algunos estudios muestran que un nivel demasiado bajo de colesterol de la membrana limita los efectos de esta toxina. Sin embargo, las estatinas no solo reducen el colesterol LDL en el torrente sanguíneo, sino también el colesterol de la membrana. Por otro lado, las estatinas podrían reducir, según otros datos, el riesgo de ciertas infecciones. Algunos investigadores estadounidenses han asumido que el uso de estatinas podría alterar la composición de la microbiota vaginal.

Los perfiles bacterianos se analizaron a partir de muestras vaginales tomadas de 133 mujeres de origen africano o europeo (participantes del proyecto VaHMP*) que tomaban estatinas en el momento de la toma de muestras. También se incluyó a 152 mujeres que tenían colesterol alto pero que no tomaban estatinas y 316 controles que tenían niveles de colesterol normales y no tomaban estatinas. Los resultados indican que las mujeres que toman estatinas tienen una proporción significativamente menor de G. vaginalis en comparación con aquellas que no las toman, ya sean normales o elevados sus niveles de colesterol (8,3% frente a 15,6% y 16,7 %). También presentan una microbiota menos diversificada y más rica en Lactobacillus, en particular L. crispatus (microbiota CST I). Las diferencias fueron particularmente significativas entre las mujeres de origen africano que son más propensas a albergar una microbiota del tipo CST IV que las mujeres de origen europeo. Además, los investigadores confirmaron el modo de acción de la estatina in vitro. Pretrataron células epiteliales vaginales con simvastatina, lo que las hizo resistentes a la vaginolisina, aunque este efecto protector desapareció al añadir colesterol.

 

* Vaginal Human Microbiome Project

 

Bibliografia:
Abdelmaksoud AA1 et al. Association between statin use, the vaginal microbiome, and Gardnerella vaginalis vaginolysin-mediated cytotoxicity. 1. PLoS One. 2017 Aug 28;12(8):e0183765. doi: 10.1371/journal.pone.0183765. eCollection 2017