Disbiosis temprana en la enfermedad de Crohn, tardía en la colitis ulcerosa

Vignette

Un equipo internacional plantea una hipótesis sobre la etiología de las enfermedades inflamatorias del intestino (EII) crónicas: una disbiosis intestinal neonatal induciría el desarrollo de la enfermedad de Crohn, mientras que existiría una correlación entre la colitis ulcerosa y alteraciones de la microbiota en la vida diaria.

 

La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, que aparecen durante o justo después de la adolescencia, podrían ser respuestas inmunitarias aberrantes relacionadas con disbiosis intestinales en sujetos genéticamente predispuestos. De hecho, los pacientes que sufren EII crónicas presentan modificaciones en sus poblaciones microbianas, en concreto una menor diversidad y una disminución de la abundancia de Faecalibacterium prausnitzii (con propiedades antiinflamatorias), así como un exceso de proteobacterias en la enfermedad de Crohn.

Enfermedades relacionadas con el estilo de vida occidental

A pesar de sus similitudes, las dos EII crónicas presentan características que hacen sospechar de etiologías diferentes. A este respecto, un equipo de investigación internacional propone una hipótesis basada en una observación epidemiológica: cuando sujetos sin exposición previa entran en contacto con un entorno que favorece el desarrollo de enfermedades intestinales (estilo de vida occidental), se observa la aparición rápida de casos de colitis ulcerosa, mientras que los primeros casos de enfermedad de Crohn tardan varios años en manifestarse.

¿Disbiosis con una temporalidad distinta?

Para los investigadores, el riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn se asocia con alteraciones tempranas de la microbiota intestinal. La disbiosis perinatal causada por un parto por cesárea, baños muy frecuentes o incluso una antibioterapia, constituiría la semilla de la enfermedad al alterar el establecimiento del sistema inmunitario del lactante. Por el contrario, la colitis ulcerosa sería una respuesta inflamatoria relacionada con una disbiosis continua, provocada por factores ambientales, por ejemplo, alimentación, antibioterapia, dejar de fumar, contaminación...

Un metanálisis para confirmar la hipótesis

Los investigadores corroboraron su hipótesis mediante un metanálisis que demostró una asociación significativa entre cesárea, higiene infantil excesiva, uso de antibióticos y enfermedad de Crohn, mientras que no se pudo establecer correlación alguna entre dichos factores de riesgo y la colitis ulcerosa. Sin embargo, la observación requiere confirmación mediante estudios prospectivos en niños adoptados provenientes de países no occidentalizados, o en parejas predispuestas a las EII crónicas debido a su entorno. Si la hipótesis es correcta, tanto unos como otros deberían desarrollar más casos de colitis ulcerosa que de enfermedad de Crohn.

 

Bibliografia :

L. Beaugerie, E. Langhol, N. Nyboe-Andersen, et al. Differences in epidemiological features between ulcerative colitis and Crohn’s disease: The early life-programmed versus late dysbiosis hypothesis. Medical Hypotheses 115 (2018) 19–21.