Metabolitos bacterianos plasmáticos como biomarcadores de la aterosclerosis

Actu PRO Les métabolites bactériens plasmatiques, biomarqueurs de l’athérosclérose

Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte, siendo la aterosclerosis la principal responsable. Ante este desafío, un estudio estadounidense sobre la microbiota aporta nuevos elementos que permiten comprender mejor la enfermedad, con el objetivo de identificar los mecanismos patológicos implicados para mejorar el seguimiento del paciente y prevenir el riesgo postoperatorio.

 

Se considera que los tratamientos actuales, empezando por las estatinas, representan la culminación de las investigaciones sobre el manejo de la aterosclerosis. Sin embargo, es necesario realizar nuevos avances en este campo para mejorar la atención de los pacientes. Ese es el motivo por el que un equipo de investigadores estadounidenses intentó determinar si la microbiota (más concretamente, sus metabolitos presentes en el plasma) podía ofrecer un nuevo tipo de marcador predictivo no solo del curso clínico de la aterosclerosis sino también de su evolución tras la cirugía vascular.

Seguimiento a largo plazo

Era ya conocido que algunos metabolitos son biomarcadores de la aterosclerosis, pero nunca se habían evaluado sus interacciones en relación con la evolución clínica y el seguimiento postoperatorio. Los derivados del indol y del fenol son los dos tipos de derivados del metabolismo microbiano que se cuantificaron en el plasma de pacientes con aterosclerosis avanzada tras una endarterectomía carotídea, una revascularización abierta de la pierna o una amputación de la pierna por isquemia. Se realizó un año de seguimiento, que incluyó una recopilación de la mortalidad y de las complicaciones cardíacas postoperatorias. El grupo de control estaba libre de patología arterial periférica, ictus o infarto de miocardio.

Biomarcadores de seguimiento

Resultados: las concentraciones de derivados del indol y del fenol procedentes del metabolismo microbiano son marcadores de una aterosclerosis avanzada y factores predictivos de complicaciones postoperatorias. Mientras que el triptófano, el ácido indol-3-propiónico y el indol-3-aldehído muestran una correlación negativa con la aterosclerosis avanzada, la relación quinurenina / triptófano muestra una correlación positiva. Además, la relación quinurenina / triptófano y el ácido hipúrico permiten identificar a los pacientes expuestos a un alto riesgo de complicaciones postoperatorias. Sabiendo que la disminución del triptófano activa las vías del estrés y que la relación quinurenina / triptófano es elevada en caso de estimulación intensa del sistema inmunitario (infecciones, enfermedades autoinmunes), no es sorprendente que los derivados de estos metabolitos se asocien con la aterosclerosis, que es una enfermedad inflamatoria crónica. Para corroborar estos resultados será necesario incluir otros parámetros tales como el análisis de la microbiota, la alimentación, los tratamientos utilizados, así como realizar una estratificación más precisa de los pacientes. Según los autores del estudio, la medición de estos metabolitos es una pista prometedora que merece la pena seguir.

 

Bibliografia :

Cason, C. A. et al. Plasma microbiome-modulated indole- and phenyl-derived metabolites associate with advanced atherosclerosis and postoperative outcomes. J. Vasc. Surg. (2017). doi:10.1016/j.jvs.2017.09.029