El polvo de la granja: un aliado contra el asma

Varios estudios anteriores demostraron que los niños que crecen en una granja gozan de cierta protección contra el asma y las alergias. En esta ocasión, un equipo de investigadores intenta profundizar en este tema mediante el análisis de la composición microbiana del polvo de nuestros hogares y su comparación con el de granjas y otros entornos. Todo ello con el objetivo de identificar una microbiota doméstica que sea favorable para la salud.

 

Desde siempre, los niños pequeños han tenido que adaptarse a la riqueza microbiana de su entorno de vida. Sin embargo, con el proceso de urbanización, nuestros hogares han perdido esta riqueza y la frecuencia de asma y alergias está en aumento constante. Numerosos científicos suponen que existe una relación entre ambos fenómenos e intentan demostrarlo y comprender los mecanismos implicados. Un equipo de investigación internacional acaba de dar un paso importante en esta dirección.

La microbiota como reflejo del entorno

La primera fase consistió en analizar la microbiota (conjunto de microorganismos) presente en el polvo recolectado en granjas por un lado, y en otras casas por otro, en el contexto de dos estudios llevados a cabo en grupos de niños finlandeses de dos meses de edad (diagnosticados de asma durante los 6 primeros años de vida). Se encontraron diferencias importantes en la composición de la microbiota: el polvo procedente de las granjas presentaba una gran riqueza bacteriana y contenía, aunque en una menor proporción, bacterias específicas y especies de arqueas* características del rumen** del ganado. La microbiota doméstica urbana incluía cantidades importantes de bacterias asociadas al hombre. Por último, la variación de la abundancia de hongos en función del entorno no fue significativa.

Diversidad = protección

Los investigadores buscaron una correlación entre estas diferencias de composición y el desarrollo de asma durante los 6 primeros años de vida. Resultado : en aquellos niños que crecían en un entorno no agrícola, cuanto más se aproximaba la composición microbiana del polvo de sus hogares a la de las granjas, menor era el riesgo de desarrollar asma. Esta tendencia se confirmó posteriormente con niños alemanes que vivían en medio rural. Aunque el “efecto protector de la granja” sigue siendo misterioso, el conjunto de datos recogidos confirma la hipótesis según la cual las bacterias y las arqueas específicas presentes en el entorno doméstico y principalmente en el polvo, pueden ofrecer protección contra la aparición del asma. Esta buena noticia podría conducir al desarrollo de nuevas estrategias de prevención.

 

*las arqueas son microorganismos de reducido tamaño que no se distinguen de las bacterias por su morfología sino por su genética

**primera de las cavidades que forman el estómago de los rumiantes


Bibliografia :

Kirjavainen PV, Karvonen AM, Adams RI, et al. Farm-like indoor microbiota in non-farm homes protects children from asthma development. Nat Med. 25(7):1089-1095. 2019 ; doi.org/10.1038/s41591-019-0469-4