Caracterizar la microbiota auditiva para prevenir la otitis recurrente

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Ciertas bacterias de la microbiota nasofaríngea podrían ofrecer protección contra la otitis media aguda recurrente en niños y abrir el camino hacia el desarrollo de tratamientos probióticos selectivos.

 

Son bien conocidas las limitaciones del tratamiento con antibióticos de la otitis media aguda (OMA) recurrente, frecuente en la primera infancia: estos no son siempre eficaces, se enfrentan a resistencia, y en ocasiones se debe repetir la colocación de tubos de drenaje transtimpánicos (TDT o yoyos). Hasta hoy, la vía de los probióticos ha dado resultados contrastados. Para identificar posibles cepas protectoras, faltaba un análisis detallado de la microbiota del oído medio y de la nasofaringe en niños con OMA recurrente. Esto es lo que acaba de realizar por primera vez un equipo australiano.

Dos géneros potencialmente protectores

Debido a las dificultades de acceso al oído medio, los investigadores aprovecharon la colocación de tubos de drenaje transtimpánicos (TDT) en 93 niños con OMA recurrente para tomar muestras (de fluido y bacterias del oído medio, así como del canal auditivo y de la nasofaringe). Se tomaron muestras nasofaríngeas en niños de control que acudían a la guardería o que tenían un hermano o una hermana menor de cinco años (dos factores de riesgo de la OMA recurrente). En niños sanos, se identificaron tres géneros más abundantes: Corynebacterium y Dolosigranulum, asociados en estudios previos con una disminución del riesgo de OMA, y en menor medida Moraxella (cercano a M. lincolnii). En los niños enfermos estaban presentes al mismo tiempo dos elementos conocidos por afectar a la cantidad de Corynebacterium y Dolosigranulum: lactancia materna más corta y administración reciente de antibióticos al niño. Esto sugiere que el mantenimiento de una flora sana podría prevenir el riesgo de recaída.

¿Otopatógenos o bacterias sanas residentes?

El segundo objetivo de este estudio era la identificación de nuevos otopatógenos, distintos a los que se encuentran habitualmente: Haemophilus influenzae (NTHi*), Streptococcus pneumoniae y Moraxella catarrhalis. Estas bacterias otopatógenas colonizan e infectan el oído medio desde la nasofaringe a través de la trompa de Eustaquio. Aquí se encontraron otras bacterias más abundantes en las muestras de niños enfermos: Alloiooccus —el género predominante— Staphylococcus y Turicella. No obstante, los autores no descartan la posibilidad de que estas bacterias pertenezcan igualmente a la flora comensal. Otro resultado: la microbiota nasofaríngea de los niños enfermos estaba más diversificada que la de los controles y albergaba principalmente los géneros Gemella y Neisseria. ¿Tienen estas bacterias un papel comprobado en la OMA recurrente o son la consecuencia de una disbiosis? Según los autores, es poco probable que sean otopatógenas ya que no parecen colonizar el oído medio. Este estudio sienta las bases de un estudio más profundo sobre el papel beneficioso o perjudicial de estas distintas bacterias. Esto permite contemplar terapias adicionales a base de probióticos capaces de mejorar la calidad de vida de los niños afectados.

 

*NTHi* : Haemophilus influenzae non-typable ou non-encapsulé

**rAOM : recurrente otitis media aguda

 

Bibliografia :

R Lappan et al. A microbiome case-control study of recurrent acute otitis media identified potentially protective bacterial genera. BMC Microbiology 2018; 18:13