Las nueces: un prebiótico natural con numerosas ventajas

Las nueces son ricas en omega-3, fibra y vitaminas, y podrían reducir el riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares y cáncer de colon. Las bacterias intestinales contribuyen a esta protección.

 

Las nueces, las avellanas o las almendras ofrecen numerosas ventajas. El consumo cotidiano de un puñado de estas oleaginosas podría reducir el riesgo desarrollar enfermedades cardiovasculares o cáncer, especialmente cáncer colorrectal o hepático. Se trata de enfermedades graves cuya relación con los miles de millones de bacterias que componen nuestra microbiota intestinal se va descubriendo poco a poco.

42 g de nueces al día

Un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) decidió evaluar los efectos del consumo de nueces en la flora intestinal humana. Una primicia. Para ello, los científicos reclutaron a 18 hombres y mujeres con buena salud y una media de edad de 53 años. Durante la primera semana del estudio, los participantes no consumieron frutos secos ni modificaron su alimentación dieta con el fin de que los investigadores pudieran estudiar sus microbiotas en estado normal. Durante las dos semanas siguientes, la mitad de los voluntarios consumieron 42 g de nueces al día, mientras que la otra mitad mantuvo su dieta habitual. El análisis de las muestras de heces y de sangre reveló que el consumo de nueces había modificado la composición de la flora intestinal. Los científicos observaron una cantidad mayor de bacterias beneficiosas para la salud. A su vez percibieron un rejuvenecimiento de la microbiota de los consumidores de nueces con respecto a los controles: ciertos grupos de bacterias que supuestamente se vuelven minoritarios con el tiempo abundaban sistemáticamente en el intestino de los consumidores de oleaginosas.

Una menor concentración de colesterol

Al mismo tiempo, el equipo observó una disminución de la concentración de colesterol y, concretamente, del «colesterol malo». Este resultado podría explicar los efectos protectores de las nueces frente a las enfermedades cardiovasculares. Los autores sugieren que estos efectos podrían relacionarse igualmente con la producción de sustancias antiinflamatorias por parte de las bacterias a partir del polifenol contenido en las nueces.

Se confirma el papel fundamental de la microbiota intestinal

Por último, este estudio puso de manifiesto un descenso de la concentración de ácidos biliares, productos de transformación del colesterol. Varios estudios han demostrado que un exceso de estas moléculas favorece la aparición de enfermedades intestinales y cáncer de colon. Los investigadores concluyen que «estos resultados aportan una prueba más de la relación entre la dieta, la microbiota y la salud del colon».

 

Bibliografia :

Holscher HD, Guetterman HM, Swanson KS, An R, Matthan NR, Lichtenstein AH, Novotny JA, Baer DJ. Walnut Consumption Alters the Gastrointestinal Microbiota, Microbially Derived Secondary Bile Acids, and Health Markers in Healthy Adults: A Randomized Controlled Trial. J Nutr. 2018 May 3. doi: 10.1093/jn/nxy004. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 29726951