Obesided y sobrepeso ¿Influye la microbiota intestinal en nuestra cintura?

La obesidad es una auténtica plaga mundial que se ha propagado de manera espectacular en solo 30 años. Hoy, casi ninguna región del mundo está a salvo y la mortalidad causada por la sobrealimentación supera a la causada por la malnutrición.

Exceso de grasa y azúcar, actividad física insuficiente... La enfermedad todavía se asocia con demasiada frecuencia a la mala alimentación y el sedentarismo. Sin embargo, otros factores, menos conocidos, podrían estar implicados: la herencia, el entorno de vida cotidiano y, sobre todo, un fallo en la comunicación entre el cerebro y el intestino.

El ejército de microorganismos presente en el intestino, junto con la materia gris, tendría un impacto sobre el comportamiento alimentario (apetito, sensación de saciedad, humor, circuitos de recompensa...), el metabolismo (almacenamiento de grasas, concentración de azúcar en sangre...), la inmunidad (mantenimiento de la inflamación) y la estanqueidad de la barrera intestinal.

Mientras que controlar el contenido del plato es indispensable en todos los casos, la cirugía bariátrica da buenos resultados en las formas más severas de la enfermedad. Sin embargo, el arsenal disponible podría orientarse hacia un enfoque personalizado e integrar, en el futuro, la modulación de la microbiota intestinal.

BMI-20.21

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