Edulcorantes: ¿aliados para mantener el peso ideal y cuidar la microbiota?
El eterno debate sobre los productos «light» vuelve a la carga. Un estudio europeo reciente trae buenas noticias: parece que los edulcorantes, siempre que se combinen con una dieta equilibrada y baja en azúcar, podrían ayudar a no recuperar esos kilos perdidos sin perjudicar la salud ni la microbiota.
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Acerca de este artículo
¿Sirven de algo los productos «light» endulzados con edulcorantes para adelgazar? Resulta complicado responder con un «sí» o un «no» rotundo. La ciencia todavía no se pone de acuerdo: hay quienes dicen que los edulcorantes dañan la salud y la microbiota, mientras que otros aseguran que no tienen efectos negativos o que incluso ayudan.
Sin embargo, con más de mil millones de personas obesas en todo el mundo1 y un 43% de adultos con sobrepeso, es un debate que nos toca tomarnos muy en serio.
Edulcorantes: ¿ángeles o demonios?
Para intentar poner orden en este caos y aportar datos objetivos, un grupo de científicos europeos realizó un nuevo estudio2. Su objetivo era analizar qué pasa realmente cuando consumimos productos con edulcorantes, no solo en cuanto al mantenimiento de la pérdida de peso, sino también en lo que respecta a los marcadores de salud (como el colesterol, el azúcar en sangre o la tensión) y, por supuesto, la microbiota.
En esta investigación participaron 277 personas con sobrepeso u obesidad que acababan de perder una media de 10 kg tras seguir una dieta baja en calorías durante dos meses.
El sabor dulce, pero sin las calorías
Los edulcorantes son ingredientes que nos permiten disfrutar del sabor dulce sin las calorías del azúcar y, lo más importante, sin sus efectos negativos (como las caries o los picos de azúcar en sangre)4.
- Los edulcorantes «intensos» son los que suelen usarse para endulzar los refrescos, galletas y pasteles. Aquí encontramos clásicos como la sacarina (E954), el aspartamo (E951), la sucralosa, el acesulfamo potásico (E950) o el extracto de stevia.
- En cuanto a los polioles, seguro que los ha visto en los chicles y caramelos sin azúcar. Incluyen nombres como el maltitol (E965), el isomalt (E953), el lactitol (E966), el manitol (E421), el sorbitol (E420) o el xilitol (E967), entre otros.
Durante 10 meses, los participantes siguieron una dieta equilibrada y saludable, relativamente baja en azúcar (siguiendo el consejo de la Organización Mundial de la Salud3 de no superar el 10% de la energía diaria en forma de azúcares libres). No se impusieron límites a las cantidades ingeridas.
Los participantes se dividieron en dos grupos:
- un grupo «Edulcorantes», en el que todos los alimentos y refrescos contenían edulcorantes;
- y un grupo «Azúcar», en el que estos productos contenían azúcar real.
¿Qué revelan los resultados?
Ningún efecto problemático
En primer lugar, todos los participantes lograron mantener gran parte del peso perdido durante los 10 meses que duró el estudio, a pesar de comer sin restricciones. Esto confirma que una dieta equilibrada es la clave para mantenerse en forma. Sin embargo, hubo un ganador claro: el grupo «Edulcorantes» consiguió mantener una pérdida de peso adicional de 1,6 kg en comparación con el grupo «Azúcar».
En cuanto a la salud general, los parámetros cardiometabólicos mejoraron al principio, aunque con el tiempo las diferencias entre ambos grupos se fueron atenuando. En cualquier caso, no se observó ningún efecto nocivo de los edulcorantes.
Un impacto positivo e inesperado en la microbiota
Lo más interesante vino del interior: los voluntarios del grupo «Edulcorantes» mostraron una mayor abundancia de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta ( (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) ) beneficiosos. Pero eso no es todo. Los investigadores notaron que se activaron ciertas vías metabólicas que ayudan a aprovechar mejor las grasas y aumentan la sensación de saciedad. En definitiva, todos estos cambios juegan a favor de un mejor control del peso.
Solo se observaron unos pocos síntomas digestivos (como gases, distensión abdominal o heces blandas, etc.) en el grupo «Edulcorantes».
Según los autores, este estudio demuestra que el consumo prolongado de edulcorantes, siempre combinado con una dieta sana y baja en azúcar, ayuda a mantener la pérdida de peso sin poner en riesgo la salud ni el equilibrio de la microbiota intestinal.
¡Una conclusión más que alentadora!