¿Qué sabemos exactamente sobre el nacimiento de la flora intestinal del bebé?

¿Comienza in utero la colonización microbiana? Un artículo publicado en la revista Nature resume las investigaciones y opiniones sobre un tema controvertido que aún no ha revelado todos sus secretos.

 

Durante mucho tiempo los expertos consideraron que el útero era un entorno totalmente estéril. Sin embargo, en los últimos años se ha puesto en tela de juicio esta teoría porque la flora del niño podría construirse durante la propia gestación. La periodista científica Cassandra Willyard publicó un artículo que revisa los principales estudios e interrogantes en torno a una controversia suscitada por los resultados de un  equipo de investigadores estadounidenses que, en 2011, detectaron bacterias «beneficiosas» en placentas humanas sin rastro de reacción inmunitaria. Este descubrimiento indicaba que la microbiota fetal podía ser parte integrante del embarazo e influir en el desarrollo del sistema inmunitario, abriendo el camino a una estrategia de prevención de ciertas enfermedades, sobre todo de tipo alérgico.

¿Transferencia placentaria o contaminación amniótica?

Varios estudios internacionales corroboraron la teoría de que ciertos componentes necesarios para la estructuración de la flora podrían transferirse a través de la placenta.  Algunos detectaron ADN bacteriano en la placenta y otros demostraron una diferencia entre la microbiota vaginal de la madre y la del bebé después del parto, lo que indicaba la transmisión de microorganismos a través de la sangre. Por el contrario, los escépticos subrayaron que ADN bacteriano no es sinónimo de bacteria: el ADN puede usarse para caracterizar a las bacterias pero no para demostrar su presencia. Otra hipótesis planteada fue la de una «contaminación» del líquido amniótico previamente a su ingestión por el bebé, pudiendo así desarrollar así su propia microbiota intestinal. La prueba  es que las primeras heces del bebé después del parto son diferentes entre los prematuros y los que nacen a término. Los investigadores implicados consideran que si bien no tienen ninguna certidumbre, las sospechas son cada vez más contundentes.

Una controversia animada

Algunos científicos rechazan la hipótesis de una microbiota fetal porque las pruebas son muy tenues, especialmente si se tiene en cuenta que numerosos análisis placentarios realizados por distintos equipos no han revelado rastro alguno de microbios. Aunque la periodista lamente esta situación, estos resultados no demuestran necesariamente que este medio sea estéril ya que es muy difícil detectar concentraciones bajas de microorganismos. De hecho, por el momento no se ha podido llegar a un consenso.  Mientras algunos científicos argumentan que el medio uterino es estéril porque existen líneas de ratones exentos de gérmenes, la mayoría de los expertos no descartan la posibilidad de colonización durante el embarazo. La cuestión sigue en debate y los estudios continúan. De hecho, regularmente se destinan presupuestos a la investigación en este campo emergente que suscita a la vez entusiasmo y escepticismo.

Bibliografia :

C. Willyard. Baby’s first bacteria. Nature, vol. 553, 18 january 2018.