Bifidobacterias: ¿aliadas precoces frente al riesgo alérgico?
Algunas bifidobacterias intestinales, sobre todo favorecidas por la lactancia materna, podrían reducir el futuro riesgo alérgico del lactante, modulando la producción de IgE.
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Acerca de este artículo
Nacimiento por vía vaginal, presencia de hermanos y hermanas, de animales, vida en el medio rural : exposiciones precoces que modelan el desarrollo del sistema inmunitario. Todo se determina muy pronto: la presencia en la sangre de los lactantes de IgE específicas de una sensibilidad alimentaria sería un indicador precoz de una tolerancia inmunitaria alterada y de un desarrollo posterior de afecciones alérgicas. ¿Y si la microbiota intestinal desempeñara un papel clave?
16% La sensibilización a los alergenos alimentarios afecta hasta al 16 % de los lactantes tanto en los países de ingresos bajos como altos. ¹
Bifidobacterium ALDH+ típicas de los lactantes
Unos investigadores han examinado los cambios en la microbiota intestinal de 56 lactantes suecos nacidos a término y seguidos hasta los 5 años, procedentes de la cohorte Alladdin 1. Mientras recibieron leche materna, sus microbiotas estuvieron ampliamente dominadas por Bifidobacterium dotadas del gen de la lactato deshidrogenasa aromática (ALDH), en especial B. bifidum y B. longum, así como B. infantis y B. breve. La enzima ALDH cataliza la última etapa de la conversión de aminoácidos aromáticos en lactatos aromáticos (como el 4-hidroxifenil-lactato [4-OH-PLA]). Estos lactatos aromáticos modulan la inmunidad del huésped, aunque no se sabe si participan en la regulación de las IgE.
x14 El parto por vía vaginal se asocia a una probabilidad 14 veces más elevada de colonización por cepas maternas, comparado con el parto por cesárea. ¹
Un vínculo entre bifidobacterias e IgE
De ahí la pregunta siguiente del equipo: ¿esta abundancia precoz de bifidobacterias ALDH+ se asocia a la sensibilización alérgica y a las IgE circulantes? Los datos de 146 niños de la misma cohorte muestran que las bifidobacterias ALDH+ son más abundantes en los niños que no presentan IgE específicas de los alérgenos alimentarios. A la inversa, las bifidobacterias ALDH− son más abundantes en los niños con estas IgE. Esta asociación se confirma en la cohorte alemana PAPS 2.
Así pues, los niveles de lactatos aromáticos producidos por las bifidobacterias intestinales ALDH+ durante la fase de lactancia están inversamente asociadas a las IgE circulantes específicas de los alergenos a lo largo de la primera infancia. Pero también a la dermatitis atópica a los 2 años.
½ Hasta la mitad de los lactantes que presentan IgE circulantes dirigidas contra alergenos alimentarios corrientes desarrollan una alergia alimentaria en la edad preescolar. ¹
Efecto protector de un metabolito bifidobacteriano
El metabolito microbiano 4-OH-PLA, que inhibe específicamente la producción de IgE (sin efecto sobre las IgG), explicaría el 40 % de la asociación inversa entre la presencia de bifidobacterias ALDH+ y los niveles circulantes de IgE.
Sin embargo, la asociación protectora parece limitada a una ventana inmunológica precoz (antes de los 5 meses del niño), periodo en el que el 4-OH-PLA es más abundante en el intestino del lactante. Con la introducción de alimentos sólidos, estos niveles disminuyen intensamente.
Por lo tanto, un eje precoz microbiota intestinal - metabolitos bacterianos - inmunidad, que apoya el reto de los 1000 primeros días, parece influir en la sensibilidad alérgica. En este sentido, un parto por vía vaginal, la presencia de hermanos y la lactancia materna exclusiva se asocian cada uno a niveles más elevados de 4-OH-PLA en las heces a los 2 meses de vida, mientras que la introducción precoz de la leche maternizada los reduce. Un argumento más en favor de la lactancia materna, cuando es posible.