Proteja su microbiota intestinal: evite el exceso de sal

El consumo excesivo de sal favorece el desarrollo de hipertensión y de enfermedades cardiovasculares. El intestino y su microbiota, en contacto directo con la sal de los alimentos, serían los nuevos agentes clave asociados a estas patologías.

 

Por primera vez, un grupo de investigadores alemanes estudió los efectos del consumo de sal en la microbiota intestinal. Se basaron en los conocimientos actuales, que establecen una relación entre alimentos ricos en sal y reacciones inflamatorias del organismo (una respuesta defensiva caracterizada por el aumento de células proinflamatorias). Esta reacción parece favorecer el desarrollo de hipertensión arterial y de ciertas enfermedades autoinmunes, causadas por una disfunción inmunitaria y a menudo asociadas a un elevado riesgo cardiovascular. Los investigadores también se basaron en conocido papel de la microbiota intestinal en la regulación del sistema inmune y el control de las células proinflamatorias, que depende en gran medida de la alimentación.

El equipo conjeturó que un desequilibrio del sistema microbiano podía provocar la aparición de  hipertensión y ciertas enfermedades autoinmunes. Esta hipótesis se probó primero con ratones que presentaban hipertensión y una patología autoinmune. El consumo elevado de sal se tradujo en una reducción importante de lactobacilos en la microbiota intestinal. Este desequilibrio se corrigió mediante un suplemento de lactobacilos que redujo la inflamación y la presión arterial, y además evitó que se agravase la enfermedad autoinmune. En el ser humano, el consumo diario de 3 cucharaditas de sal (unos 15 g, más del doble de la cantidad máxima recomendada) en personas sanas tiene el mismo efecto en la microbiota intestinal y provoca un aumento de la presión arterial y de la producción de células proinflamatorias.

Los resultados sugieren que el consumo de sal podría contribuir parcialmente a la pérdida de lactobacilos e influir en el desarrollo de hipertensión arterial y de enfermedades autoinmunes. También alienta a considerar a los lactobacilos como un factor de modulación de la microbiota y como una prometedora pista de investigación para el desarrollo de tratamientos preventivos y terapéuticos innovadores.

 

Bibliografia :

Wilck N et al. Salt-responsive gut commensal modulates TH17 axis and disease. Nature 2017 ;551: 585-589