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Trastornos del estado de ánimo

La depresión y los trastornos bipolares señalan un trastorno del estado de ánimo. Junto con los tratamientos psiquiátricos clásicos, se están llevando a cabo investigaciones para evaluar el impacto de la microbiota intestinal sobre estos trastornos.

Los trastornos del estado de ánimo son frecuentes: 300 millones de personas en el mundo padecen depresión y 60 millones, trastornos bipolares.  Los trastornos son responsables de un sufrimiento mental, a menudo severo, que puede conducir al suicido y que representa la primera causa de incapacidad profesional y social en el mundo.

Respuestas inadaptadas al estrés

Existe una vulnerabilidad individual a la depresión o a los trastornos bipolares, que sería en parte genética.  De este modo, ante acontecimientos dolorosos de la vida, algunas personas experimentan una respuesta excesiva con secreciones muy elevadas de cortisol y de adrenalina, hormonas del estrés. Esta situación puede conducir al agotamiento nervioso y favorecer la aparición de estados depresivos. Investigaciones recientes también han evidenciado la función de la flora intestinal (microbiota) en dichas respuestas inadaptadas al estrés. Efectivamente, en los animales, la microbiota participa en la regulación de las emociones a través de la comunicación entre el intestino y el cerebro. En caso de disbiosis (perturbaciones en la composición de la microbiota), está regulación podría ser menos eficaz y podría favorecer el desarrollo de trastornos del estado de ánimo.

Una nueva posibilidad para los tratamientos

Además de los tratamientos clásicos (antidepresivos, reguladores del estado de ánimo, psicoterapia, etc.) surge otra posibilidad: reequilibrar la microbiota para influir en el estado de ánimo. Un estudio reciente ha demostrado que el consumo diario de probióticos, una combinación de lactobacilos y bifidobacterias, podría mejorar el estado de ánimo y disminuir el nivel de ansiedad en sujetos sanos.