Relación entre la enfermedad de Crohn y la alteración de la flora bucal

Un equipo de investigadores chinos descubrió que la microbiota oral de los pacientes que padecen enfermedades inflamatorias intestinales crónicas presenta una menor diversidad que la de personas sanas.

 

Nuestra boca alberga más de 700 especies bacterianas que, junto con los hongos y los virus presentes naturalmente, contribuyen a la buena salud de nuestra cavidad bucal, recuerda la Profesora Martine Bonnaure-Mallet, investigadora del Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (Inserm). Sin embargo, si se rompe este equilibrio pueden surgir problemas tales como caries, gingivitis e incluso enfermedades cardiovasculares o cáncer colorrectal.

Una microbiota intestinal más pobre en las personas afectadas

Un grupo de investigadores de la Universidad de Pekín supuso que dicha microbiota también podría desempeñar un papel importante en el desarrollo de enfermedades inflamatorias intestinales (EII) crónicas como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, que se caracterizan, entre otros síntomas, por cólicos intensos y diarreas a veces sanguinolentas provocadas por inflamación de la pared gastrointestinal. Varios estudios demostraron que la microbiota de aquellos que padecen tales enfermedades es mucho menos diversificada que la de personas con buena salud. Con el fin de determinar si sucede lo mismo con la microbiota oral, los científicos tomaron muestras de saliva de 54 pacientes con colitis ulcerosa, 13 pacientes con enfermedad de Crohn y 25 voluntarios sanos.

La microbiota bucal como marcador de EII crónica

Los análisis muestran que los pacientes con EII crónica presentan una flora microbiana bucal menos diversificada que los sujetos sanos: su flora contiene cantidades anormalmente elevadas de ciertas bacterias y anormalmente bajas de otras. Además, producen más sustancias que favorecen el estrés oxidativo y la virulencia, dos factores nocivos para los tejidos de la cavidad bucal. Los investigadores señalan asimismo haber descubierto diferencias entre los dos grupos de pacientes relacionadas con el perfil de las comunidades bacterianas, pero sin relación con la severidad de los síntomas o el origen de las personas. Según ellos, este estudio tiende a indicar trastornos de la microbiota bucal en los pacientes con enfermedades intestinales inflamatorias. Consideran que este desequilibrio –denominado disbiosis– podría usarse como marcador de EII crónicas y como medio para identificar a los pacientes de alto riesgo.

 

Bibliografia :

Xun Z, Zhang Q, Xu T, Chen N and Chen F (2018). Dysbiosis and Ecotypes of the Salivary Microbiome Associated With Inflammatory Bowel Diseases and the Assistance in Diagnosis of Diseases Using Oral Bacterial Profiles. Front. Microbiol. 9:1136. doi: 10.3389/fmicb.2018.01136