Les troubles

Disbiosis

Varios acontecimientos pueden afectar a la colonización del cuerpo humano por parte de los microbios y evitar que el bebé lactante desarrolle una microbiota sana. En la edad adulta, este ecosistema puede verse alterado por factores medioambientales y de conducta (antibióticos, higiene de vida, estrés, etc.).

Este fenómeno de disbiosis se ha observado en una cierta cantidad de enfermedades. Trastornos digestivos, ORL o psicológicos, infecciones respiratorias, enfermedades metabólicas o cutáneas, etc.

 

¿Qué es la disbiosis?

La disbiosis es el reflejo de un desequilibrio entre la microbiota y su hospedador, que es el resultado de alteraciones en la composición de la flora bacteriana. Está asociada a un cierto número de enfermedades. En el caso de una persona sana (el hospedador), la flora microbiana (o microbiota) está compuesta por un conjunto de microorganismos, bacterias, hongos y virus que viven en armonía en un sistema perfectamente estructurado. El hospedador y su microbiota mantienen relaciones estrechas e interactúan para el buen funcionamiento de cada uno.

 

Los factores que la favorecen

Pero hay varios acontecimientos que pueden alterar este equilibrio:

•    Tratamientos farmacológicos (antibióticos  en particular)
•    Infecciones virales, bacterianas o parasitarias
•    Deficiencia inmunitaria
•    Diferentes enfermedades
•    Cambio brusco de ambiente o de alimentación
•    Estrés

Todos estos factores pueden provocar una alteración de la microbiota de una forma más o menos duradera: las bacterias nefastas (patobiontes) pueden volverse dominantes, las bacterias protectoras más escasas y la diversidad microbiana menos rica.

 

La disbiosis, ¿causa o consecuencia de enfermedades?

La disbiosis de la microbiota intestinal aparece mencionada en muchas enfermedades digestivas y metabólicas. Asimismo, podría estar implicada en ciertas enfermedades neuropsiquiátricas y neurodegenerativas. Por esto, los investigadores todavía desconocen si la disbiosis es una causa o una consecuencia de estas enfermedades. La hipótesis es la del círculo vicioso: la disbiosis se vería influenciada por factores genéticos y ambientales, pero también jugaría un papel en la aparición y gravedad de estas enfermedades.

 

Tratamiento de la disbiosis

Para reequilibrar su microbiota, fomentaremos la presencia de microorganismos beneficiosos mediante el consumo de probióticos, prebióticos y simbióticos. Es "actuar sobre la microbiota". En paralelo, se debe adoptar un régimen alimentario en el que destaquen los alimentos ricos en fibras (alcauciles o alcachofas, ajo, cebollas, etc.) y los fermentados (chucrut), fuentes de prebióticos. En los casos más preocupantes, se utilizará el trasplante fecal para corregir la disbiosis.

Trastornos

Dolores de estómago, diarreas, hinchazón, etc., estos síntomas conocidos por todos son síntomas frecuentes de los trastornos del aparato digestivo.

¿Qué función podría desempeñar la microbiota intestinal en el desarrollo de las enfermedades relacionadas con el sistema nervioso? En la actualidad, esta pregunta suscita un gran interés entre los investigadores, especialmente para las patologías siguientes.

La microbiota intestinal todavía no nos ha revelado todos sus secretos, sobre todo en lo que se refiere a entender las causas y/o consecuencias que puede tener en la nutrición y en el metabolismo.

Ya sea hombre o mujer, joven o de edad avanzada, un trastorno de la microbiota intestinal puede tener consecuencias en el aparato urinario.

Estornudos, secreción nasal, etc., ¡el polen no es el único culpable! Es posible que la microbiota intestinal tenga su parte de culpa.

En las mujeres, la causa de algunas molestias íntimas reside en un desequilibrio de la microbiota intestinal.

¿Cómo puede influir la microbiota intestinal en los problemas de la piel? La investigación ha permitido revelar los vínculos entre ambos.

Cada vez se estudia más la microbiota intestinal con respecto a los dolores articulares, reumatismos, etc.

La exploración de la microbiota intestinal proporciona una nueva percepción de las enfermedades respiratorias como los golpes de frío o asma crónico.

Una de las funciones de la microbiota intestinal es estimular la inmunidad. Si esta se altera, las consecuencias pueden ser importantes.

Del mismo modo que la alimentación, el estilo de vida y la microbiota intestinal pueden intervenir en los trastornos de la circulación sanguínea y del