Espacio para
el público general
Acceso para
profesionales

Cáncer de estómago

El cáncer colorrectal y el cáncer de estómago son dos cánceres digestivos en cuyo origen la microbiota intestinal desempeña sin lugar a dudas un papel esencial. 

Cáncer colorrectal, importancia de los factores medioambientales 

Con 694.000 muertes por año en el mundo, el cáncer colorrectal es el segundo cáncer más mortífero. Los factores genéticos constituyen causas importantes pero minoritarias de este cáncer digestivo, cuya causa más importante son los factores medioambientales como el sedentarismo, la obesidad y, sobre todo, una alimentación desequilibrada, causa de disbiosis intestinal. Además, la hipótesis de un desequilibrio entre las especies bacterianas perjudiciales y beneficiosas en relación a este tipo de cáncer es más que probable.

El cáncer colorrectal, silencioso durante mucho tiempo, se manifiesta mediante trastornos persistentes o repentinos del tránsito intestinal: estreñimiento, diarrea, necesidades urgentes, etc. 

La búsqueda de sangre en las heces y la colonoscopia constituyen los dos principales medios de detección del cáncer colorrectal.

El tratamiento se basa en la cirugía, con ablación de una parte del colon, que a veces se complementa con quimioterapia o radioterapia. 

Una bacteria involucrada en el 80 % de los cánceres del estómago

Aunque se han identificado diferentes factores de riesgo (tabaco, alimentación, antecedentes familiares, predisposición genética), la causa principal del cáncer del estómago es Helicobacter pylori, una bacteria patógena responsable de la gastritis crónica.

Poco específicos, los síntomas consisten en dolores gástricos, náuseas y vómitos reiterados, una alteración del estado general, etc. Únicamente una endoscopía del estómago y del esófago permite confirmar el diagnóstico.

La cirugía constituye el tratamiento de referencia para los tumores locales, por medio de una extirpación parcial o total del estómago. Para las formas locales avanzadas, los médicos la combinan con quimioterapia.

La restauración de la microbiota, ¿el futuro terapéutico?

La existencia de un vínculo entre bacterias y cánceres digestivos es más que probable. La manipulación de la microbiota a través de probióticos y prebióticos es una perspectiva terapéutica en plena investigación.  

Fuentes :
World Cancer Research Fund International, Colorectal cancer statistics http://www.wcrf.org/int/cancer-facts-figures/data-specific-cancers/colorectal-cancer-statistics
GLOBOCAN project, Colorectal Cancer Estimated Incidence, Mortality and Prevalence Worldwide in 2012 http://globocan.iarc.fr/Pages/fact_sheets_cancer.aspx.
InCA. Estimation nationale de l'incidence et de la mortalité par cancer en France entre 1980 et 2012. InCA, 2013. http://www.e-cancer.fr/content/download/63256/569357/file/Estimation-nationale-incidence-mortalite-par-cancer-France-1980-2012-Partie-1-V2.pdf
Zeller G, Tap J, Voigt AY, et al. Potential of fecal microbiota for early-stage detection of colorectal cancer. Mol Syst Biol 2014 ; 10 : 766.
Le cancer de l'estomac : points clés. Institut national du cancer. http://www.e-cancer.fr/Patients-et-proches/Les-cancers/Cancer-de-l-estomac/Points-cles
Sobhani I, Tap J, Roudot-Thoraval F, Roperch JP, Letulle S, et al. Microbial Dysbiosis in Colorectal Cancer (CRC) Patients. PLOS ONE 2011 ; 6(1): e16393.
Wang LL, Yu XJ, Zhan SH, Jia SJ, et al. Participation of microbiota in the development of gastric cancer. World Journal of Gastroenterology : WJG. 2014 ; 20(17):4948-4952.
Mehta RS, Nishihara R, Cao Y, et al. Association of Dietary Patterns With Risk of Colorectal Cancer Subtypes Classified by Fusobacterium nucleatum in Tumor Tissue [published correction appears in JAMA Oncol. 2019 Apr 1;5(4):579]. JAMA Oncol. 2017;3(7):921-927.
Microbiote intestinal et santé. Inserm, février 2016. http://www.inserm.fr/thematiques/physiopathologie-metabolisme-nutrition/dossiers-d-information/microbiote-intestinal-et-sante
Sobhani I, Amiot A, Le Baleur Y, et al. Microbial dysbioses and colon carcinogenesis: could colon cancer be considered a bacteria-related disease? Ther Adv Gastroenterol 2013 ; 6 : 215-29.