Kombucha: ¿moda de estrellas o ciencia real?

Madonna, Kourtney Kardashian, Halle Berry… Las grandes figuras de Hollywood tienen un nuevo elixir de cabecera. La kombucha se ha consolidado como la bebida estrella del momento y causa furor en todos los continentes. Pongamos la lupa sobre un té fermentado al que se le atribuyen Pongamos la lupa sobre un té fermentado al que se le atribuyen numerosos —quizás demasiados— beneficios. 

Fecha de publicación 11 Agosto 2026
Fecha de actualización 13 Agosto 2026
Kombucha: marketing hype or scientific claims?

Acerca de este artículo

Fecha de publicación 11 Agosto 2026
Fecha de actualización 13 Agosto 2026

Esta preparación fermentada a base de té, sin alcohol o con un contenido alcohólico muy bajo, nació en China en el año 220 a.C.1. Se elabora mediante una combinación de bacterias y levaduras que forman una «madre» (como sucede con la preparación del vinagre), la cual se añade a una solución de té azucarada. Recientemente, celebridades, influencers y gurús del marketing han impulsado su popularidad en los países occidentales, donde se le atribuyen mil virtudes 1,2.
Pero, ¿qué dice realmente la ciencia? ¿Hasta qué punto son reales los supuestos efectos positivos de la kombucha para la salud? ¿Están justificados los cantos de sirena de las redes sociales y las promesas de bienestar que figuran en las etiquetas de algunos productos? 

5000 millones de dólares

El mercado mundial de la kombucha, valorado en torno a los 5000 millones de dólares en 2025, sigue ganando terreno.  
Fuente: Andrade et al.1

¿De dónde viene esta fiebre por lo fermentado? 

La ciencia ha confirmado que nuestra alimentación juega un papel protagonista en la composición y el funcionamiento de la microbiota intestinal. En consecuencia, cualquier cambio en este ecosistema puede repercutir directamente en el funcionamiento de nuestro organismo y en nuestra salud 2.  Esto explica que los alimentos fermentados vivan un auténtico boom, gracias a un coctel de compuestos bioactivos y beneficios potenciales.
Y, por supuesto, la kombucha no iba a ser la excepción. Heredera de estas virtudes, la bebida presume además de un perfil de sabor único —ácido y de lo más original— que hace honor a su legendaria fama de «té de la inmortalidad» 1. El pequeño detalle es que, en el camino, los influencers y otros genios del marketing se han adelantado un poco a los hechos. La realidad es que los estudios científicos actuales distan bastante de ser concluyentes. 

La receta de la kombucha esconde un secreto: la colaboración entre levaduras y bacterias

Todo comienza con una infusión de té —puede ser negro, verde u oolong— a la que se le añade azúcar de mesa (sacarosa). Una vez que la infusión se ha enfriado por completo, llega el momento clave: introducir el SCOBY* o «madre» de la kombucha.
Este disco gelatinoso y espeso que flota en la superficie del líquido no es otra cosa que una auténtica «biofábrica» donde las levaduras y las bacterias trabajan en equipo:  

  • las levaduras descomponen la sacarosa del preparado en azúcares simples (fructosa y glucosa). Parte de estos azúcares se transforma en alcohol y dióxido de carbono, responsables de esas burbujas tan características que cosquillean el paladar ;
  • las bacterias entran en escena y convierten la glucosa y el etanol producidos por las levaduras en una variedad de ácidos orgánicos —ácidos láctico, glucónico y acético—. Este proceso reduce el pH y dota a la bebida de ese toque ácido tan refrescante. 

Para jugar con los matices, el proceso se remata añadiendo frutas, hierbas o especias que multiplican las opciones de sabor. 
Fuente : Andrade et al.1
*: acrónimo en inglés de Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras). 

Mucho ruido científico, pocas nueces 

Es cierto que algunos estudios realizados en modelos animales sugieren que el consumo de este té fermentado podría aportar beneficios para la salud 2. De hecho, se le atribuyen efectos antihiperglucemiantes —capaces de atenuar esos molestos picos de azúcar en sangre—, además de propiedades antioxidantes para proteger a las células y una acción antiinflamatoria. A esto se suma su capacidad para modificar la microbiota intestinal, multiplicando los lactobacilos y favoreciendo la salud metabólica. La pega es que la mayoría de los resultados provienen de modelos animales y es de sobra conocido que no siempre se pueden extrapolar directamente a las personas. 

¿Y qué pasa en los humanos? La realidad es que los estudios de intervención con kombucha en humanos brillan por su escasez, además de contar con muestras reducidas y una notable falta de robustez en los resultados. A pesar de ello, algunos ensayos clínicos apuntan a lo siguiente: 

  • un efecto favorable sobre la glucemia: se observa un menor aumento de los niveles posprandiales de azúcar en sangre en personas sanas 3 y una disminución de la glucemia en personas diabéticas 4. Sin embargo, en otro ensayo no se observaron cambios en estos parámetros ni en los marcadores inflamatorios 2
  • un impacto positivo en la microbiota intestinal: se aprecian cambios tanto en personas con peso normal 2,5 como en personas obesas 5, siendo los efectos más marcados en este último grupo 5.  
  • alivio de los síntomas intestinales en personas con sobrepeso (al combinar kombucha de té verde con una dieta saludable hipocalórica) 6 y mejoría del estreñimiento en personas con síndrome del intestino irritable (al tomar una bebida enriquecida con fibra y vitaminas) 7

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En definitiva, ¿qué conclusiones podemos sacar? En 2025, un equipo de investigación intentó precisamente recopilar todos los resultados publicados hasta la fecha —un total de 8 ensayos clínicos—8. ¿Cuál es el veredicto? La kombucha podría aportar efectos beneficiosos discretos sobre la salud digestiva y la microbiota en determinadas personas, además de influir en algunos marcadores biológicos. No obstante, la gran disparidad de los resultados y el escaso número de participantes impiden afirmar de manera fiable que la kombucha tenga beneficios clínicos probados. Por lo tanto, conviene mantener la prudencia. 

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¿Cuáles son los posibles mecanismos implicados? 

Si se confirmaran los efectos de la kombucha sobre la salud, ¿cuáles serían los mecanismos subyacentes? Por un lado, la infusión de té aporta moléculas potencialmente beneficiosas, que pueden variar en función de los ingredientes de partida: el té verde, por ejemplo, destaca por su riqueza en catequinas 8, unos compuestos con una potente capacidad de reducción del estrés oxidativo. Por otro lado, debido a su propio método de elaboración, la kombucha constituye una fuente directa de levaduras y bacterias, destacando las bacterias acéticas y lácticas 2,8. Estos microorganismos son capaces de sintetizar una amplia variedad de metabolitos con efectos potenciales sobre nuestra salud 2,8 desde :

  • compuestos fenólicos,
  • y ácidos orgánicos,
  • hasta vitaminas, etc. 

Y eso no es todo. El consumo de este té fermentado podría enriquecer nuestra flora intestinal, favoreciendo la presencia de bacterias productoras de  (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. )  (AGCC), como el butirato, el acetato y el propionato 2,8. Estos compuestos, capaces de alcanzar el torrente sanguíneo, desempeñan un papel protector para la barrera intestinal, el metabolismo y el sistema inmunitario 8
Entre las especies productoras de AGCC destaca una que parece marchar de la mano de la kombucha:​​​​​​​ Weizmannia coagulans (conocida anteriormente como Bacillus coagulans), capaz de colonizar el intestino de quienes la consumen, al menos de manera transitoria​​​​​​​ 2. Asimismo, se observa una mayor presencia de otras bacterias implicadas en el metabolismo de los polifenoles, como Ellagibacter isourolithinifaciens
​​​​​​​Sin embargo, conviene recordarlo una vez más: nos encontramos ante hallazgos preliminares derivados de investigaciones que todavía están en pañales.

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Para acabar, algunas advertencias 

Por regla general, la kombucha se considera una bebida segura. No obstante, no conviene bajar la guardia: la gran variabilidad en la composición microbiana de las preparaciones caseras, la falta de control en las condiciones de higiene y el consiguiente riesgo de contaminación exigen una especial atención. De hecho, de forma puntual se han documentado casos aislados de efectos adversos tras un consumo diario y prolongado, tales como náuseas, vómitos o dolores de cabeza 9. A esto se suma un factor importante: la producción de etanol durante la fermentación no es desdeñable. Por todo ello, ante cualquier duda, se aconseja extremar precauciones y evitar su consumo en colectivos vulnerables como mujeres embarazadas, niños pequeños, personas inmunodeprimidas o pacientes con insuficiencia renal 9

Bibliografia

1. Andrade DKA, Wang B, Lima EMF, et al. Kombucha: An Old Tradition into a New Concept of a Beneficial, Health-Promoting Beverage. Foods. 2025;14(9):1547. 

2. Ecklu-Mensah G, Miller R, Maseng MG, et al. Modulating the human gut microbiome and health markers through kombucha consumption: a controlled clinical study. Sci Rep. 2024;14(1):31647. 

3. Atkinson FS, Cohen M, Lau K, Brand-Miller JC. Glycemic index and insulin index after a standard carbohydrate meal consumed with live kombucha: A randomised, placebo-controlled, crossover trial. Front Nutr. 2023;10. 

4. Mendelson C, Sparkes S, Merenstein DJ, et al. Kombucha tea as an anti-hyperglycemic agent in humans with diabetes – a randomized controlled pilot investigation. Front Nutr. 2023;10. 

5. Costa MA de C, da Silva Duarte V, Fraiz GM, et al. Regular Consumption of Black Tea Kombucha Modulates the Gut Microbiota in Individuals with and without Obesity. J Nutr. 2025;155(5):1331-1349. 

6. Fraiz GM, Bonifácio DB, Lacerda UV, et al. The Impact of Green Tea Kombucha on the Intestinal Health, Gut Microbiota, and Serum Metabolome of Individuals with Excess Body Weight in a Weight Loss Intervention: A Randomized Controlled Trial. Foods. 2024;13(22):3635. 

7. Federal Research Centre of Nutrition, Biotechnology and Food Safety, Moscow, Pilipenko VI, Isakov VA, et al. Efficacy of newly developed kombucha-based specialized food product for treatment of constipation-predominant irritable bowel syndrome. Probl Nutr. 2022;91(5):95-104. 

8. Fraiz GM, Bonifácio DB, de Paulo RS, et al. Benefits of Kombucha Consumption: A Systematic Review of Clinical Trials Focused on Microbiota and Metabolic Health. Fermentation. 2025;11(6):353. 

9. Anantachoke N, Duangrat R, Sutthiphatkul T, Ochaikul D, Mangmool S. Kombucha Beverages Produced from Fruits, Vegetables, and Plants: A Review on Their Pharmacological Activities and Health Benefits. Foods. 2023;12(9):1818. 

 

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