Microbiota y alergias alimentarias infantiles: una asociación estudiada en profundidad

Un equipo de investigadores estadounidenses decidió estudiar la posible relación causal entre la composición de la microbiota intestinal y la aparición de sensibilización o alergia a ciertos alimentos en el niño antes de la edad de tres años.

 

Las alergias alimentarias, lejos de ser anecdóticas, pueden inducir reacciones muy agudas y virulentas en el organismo —shock anafiláctico— que suponen un riesgo mortal en casos extremos. La primera infancia constituye un periodo de estudio singular: los primeros meses de vida tienen repercusiones a largo plazo en la salud, concretamente en el desarrollo de las alergias alimentarias.

El estudio más amplio hasta la fecha

Más de 200 niños fueron incluidos en un estudio prospectivo a gran escala. Se describió la composición precoz de su microbiota intestinal entre los tres y los seis meses. Cuando los niños alcanzaron la edad de tres años, los investigadores comprobaron su sensibilización o sus posibles alergias. Cerca del 40 % de ellos presentaron sensibilización alimentaria —en su gran mayoría a la leche y en gran proporción al huevo— y menos del 7 % presentó, entre la edad de nueve meses y la de tres años, una alergia declarada a uno de los seis alérgenos mencionados, principalmente el huevo y el cacahuete. La investigación revela que la sensibilización a los alimentos varía según el origen étnico del niño, siendo el grupo de pequeños afroamericanos el grupo más afectado de todos. Este resultado, que requiere estudios complementarios, no es el más sorprendente dado que, a diferencia de las conclusiones de estudios anteriores, los investigadores no observaron ninguna diferencia en cuanto a la diversidad microbiana entre los tres grupos de niños (sensibilización, alergia, control).

Diferencias en ciertos géneros bacterianos

Cuatro géneros de bacterias estaban infrarrepresentadas en los niños con sensibilización alimentaria y otras cuatro lo estaban en aquellos que habían manifestado una alergia alimentaria. Se sabe ya que algunas de estas bacterias desempeñan un papel en enfermedades alérgicas como el eccema, el asma o la atopía—predisposición genética a desarrollar alergias—. Estos resultados destacan el papel protector de algunas bacterias frente a algunos alérgenos. Esta evolución temporal entre la colonización bacteriana y la sensibilización o alergia de los niños que se observó durante el estudio parece indicar que la composición de la microbiota es una causa del desarrollo de alergias alimentarias. Falta describir los mecanismos implicados e identificar de forma detallada las especies y cepas importantes en la aparición de la alergia. Sin embargo, este es un primer paso hacia el desarrollo de estrategias de prevención o tratamiento basadas en la modulación de la microbiota intestinal infantil.


Bibliografia :

Savage J., Lee-Sarwar K., Gordillo J. & al. A prospective microbiome-wide association study of food sensitization and food allergy in early childhood. Allergy. 2018;73:145–152