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Esquizofrenia

Se sospecha que en la esquizofrenia existe una inflamación crónica a nivel cerebral.  Las alteraciones de la microbiota intestinal y del sistema inmunitario podrían estar implicadas.

La esquizofrenia afecta aproximadamente al 0,7 % de la población mundial. Esta enfermedad psiquiátrica se caracteriza por la aparición de delirios y alucinaciones, aislamiento social y alteraciones psíquicas. Con más frecuencia se declara en adolescentes y adultos jóvenes de entre 15 y 25 años.  

¿Implicación del eje intestino-cerebro?


La esquizofrenia a menudo viene acompañada por trastornos gastrointestinales. En efecto,  el riesgo de aparición de enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia está relacionado con una inflamación crónica del intestino que implica al sistema inmunitario. Su origen podría ser un desequilibrio de la microbiota intestinal (flora intestinal) que favorecería esta inflamación. Se han encontrado alteraciones de la microbiota en pacientes esquizofrénicos, asociadas también a un aumento de la permeabilidad del intestino (bacterias y otras sustancias que pasan al torrente sanguíneo a través de la pared intestinal). Estos estudios sugieren la existencia de una función clave del eje intestino-cerebro en el desarrollo de la enfermedad.

Actuar sobre la composición de la microbiota


A partir de estos resultados, surgen pistas de prevención y de tratamiento: reequilibrar la microbiota para reducir la inflamación crónica. Los estudios han demostrado que la administración de probióticos podría tener propiedades antiinflamatorias alterando la respuesta inmune. Sin embargo,  hasta el día de hoy, ningún tratamiento de ese tipo ha podido demostrar su eficacia sobre la esquizofrenia.