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Los trastornos del espectro autista

Los trastornos del espectro autista (TEA) designan un conjunto de enfermedades neurobiológicas que alteran las interacciones sociales. Podrían ser de origen gastrointestinal.

El autismo, evidentemente, pero también el síndrome de Asperger, el síndrome de Landau-Kleffner o incluso el trastorno general del desarrollo no especificado (TGD No especificado), forman parte de los TEA. 

Los niños se ven 4 veces más afectados que las niñas

En el mundo, los trastornos del espectro autista afectan aproximadamente a un niño de cada 160, entre los que hay 4 veces más niños que niñas.

A pesar de la diversidad de los trastornos, los TEA presentan características comunes: problemas de comunicación, alteración de las relaciones sociales, limitación de los intereses, trastornos conductuales. 

Signos evocadores que deben vigilarse

Algunos signos evocadores deberían llevar a una consulta: el niño no responde al mundo sonoro, no señala con el dedo, evita la mirada, no sonríe, reacciona poco a la separaciones o reencuentros, sus actividades motrices son limitadas y repetitivas, etc. Sólo un especialista podrá formular o descartar un diagnóstico de TEA y le recomendará el tratamiento adecuado. 

Todavía se desconocen las causas

Aunque todavía se desconocen las causas de los trastornos del espectro autista, los investigadores estudian con atención aquellas que están relacionadas con factores genéticos o medioambientales. Por otra parte, algunos estudios clínicos han demostrado que existen disbiosis entre los niños autistas5, vinculadas a una alteración de la actividad metabólica de la microbiota intestinal.

Ningún tratamiento hasta la fecha

Este descubrimiento sugiere que la corrección de los desequilibrios del ecosistema digestivo podría mejorar las anomalías conductuales de los TEA, abriendo nuevas líneas de tratamiento. Se están evaluando estudios clínicos que apuntan a comprender mejor las conexiones biológicas entre el autismo y la microbiota intestinal. 

Hasta la fecha, no existe medicamento que cure los trastornos del espectro autista; sin embargo, un tratamiento adaptado a las necesidades del niño permite mejorar considerablemente su modo de vida. 

Fuentes:
Vaincre l'autisme www.vaincrelautisme.org/content/definition
Organisation mondiale de la Santé (OMS) http://www.who.int/mediacentre/factsheets/autism-spectrum-disorders/fr/
L'autisme. Inserm http://www.inserm.fr/thematiques/neurosciences-sciences-cognitives-neurologie-psychiatrie/dossiers-d-information/autisme
Autistes sans frontières http://www.autistessansfrontieres.com/lenfant-autiste-ou-tsa/
Finegold SM, Molitoris D, Song Y, et al. Gastrointestinal microflora studies in late-onset autism. Clin Infect Dis 2002 ;35 : S6-16.
Krajmalnik-Brown R, Lozupone C, Kang DW, et al. Gut bacteria in children with autism spectrum disorders: challenges and promise of studying how a complex community influences a complex disease. Microb Ecol Health Dis 2015 ; 26 : 26914.
Yap IKS, Angley M, Veselkov KA, et al. Urinary metabolic phenotyping differentiates children with autism from their unaffected siblings and agematched controls. J Proteome Res 2010 ; 9 : 2996-3004.
Altieri L, Neri C, Sacco R, et al. Urinary p-cresol is elevated in small children with severe autism spectrum disorder. Biomarkers 2011 ; 16 : 252-60.
Hsiao EY, McBride SW, Hsien S, et al. Microbiota modulat behavioral and physiological abnormalities associated with neurodevelopmental disorders. Cell 2013 ; 155 : 1451-63.
New clinical study to focus on gut, autism connection - Baylor College of Medicine https://www.bcm.edu/news/pathology-and-immunology/clinical-study-focus-on-gut-autism-connection