Acné y prepubertad: conocer la microbiota cutánea mejoraría su tratamiento

Una investigación estadounidense sugiere que la identificación temprana de la microbiota cutánea de los prepúberes permitiría adaptar el arsenal terapéutico contra el acné.

 

Los adolescentes no son los únicos que tienen acné, también lo padecen algunos adultos y ¾ partes de los prepúberes. En adolescentes y adultos, el acné se manifiesta con lesiones inflamatorias y espinillas (granos), mientras que en la prepubertad aparecen sólo espinillas. Tal diferencia puede deberse a la naturaleza de la microbiota cutánea, que evoluciona con la edad. Por lo tanto, determinar la composición microbiana de una piel con acné permitiría evaluar el efecto de los tratamientos utilizados en la flora cutánea y propiciar la elaboración de terapias alternativas que apunten a modular dicha microbiota.

Los tratamientos antiacné habituales (peróxido de benzoilo, tretinoína) detienen la proliferación de las células de la epidermis e inciden indirectamente en el crecimiento de una de las bacterias dominantes en los adultos afectados (grupo de las Propionibacterium). La investigación reveló que, por lo general, la piel de los preadolescentes que padecen esta afección cutánea presenta una población bacteriana dominada por estreptococos y una gran mayoría de estafilococos. Los investigadores concluyen, por lo tanto, que convendría adoptar un tratamiento terapéutico específico (con probióticos y vitamina B12) para equilibrar la composición de la microbiota cutánea de los prepúberes.  Otros estudios complementarios podrían identificar la microbiota asociada a la aparición del acné y su evolución según la edad del paciente, así como evaluar los tratamientos adaptados a sus características.

 

Bibliografia :

Coughlin C et al. The preadolescent acne microbiome: A prospective, randomized, pilot study investigating characterization and effects of acne therapy. Pediatric Dermatology. 2017;1–4.