¿Hacia un tratamiento de rejuvenecimiento bacteriano?

Un equipo de investigadores identificó algunas bacterias de la flora intestinal que permitirían determinar la edad de una persona con relativa precisión. Sin embargo, las posibilidades de ofrecer un cóctel de bacterias rejuvenecedoras en un futuro cercano siguen siendo mínimas.

Fecha de publicación 09 Abril 2019
Fecha de actualización 06 Octubre 2021
Actu GP : Vers une cure de jouvence bactérienne ?

Acerca de este artículo

Fecha de publicación 09 Abril 2019
Fecha de actualización 06 Octubre 2021

La flora intestinal esconde mucha información: enfermedades, inflamación, toma de antibióticos, dietas, etc. ¿Pero refleja también nuestra edad? Un equipo de investigación anglosajón decidió averiguarlo mediante el análisis de la composición de la microbiota intestinal de 1165 individuos sanos. Elaboraron un listado de 39 especies bacterianas que permitió clasificar las muestras estudiadas en tres grupos de edad, con un margen de error de 3,94 años. Se trata de una precisión que supera la de los modelos desarrollados hasta ahora, ya que este equipo no ha sido el primero en interesarse por la elaboración de este tipo de “reloj microbiótico” del envejecimiento.

Ni envejecimiento ni rejuvenecimiento

¿Quiere decir esto que algunas bacterias son rejuvenecedoras mientras que otras se asocian al envejecimiento prematuro? Se trata de una conclusión precipitada: no existe necesariamente una correlación entre las bacterias patógenas y el envejecimiento, de la misma forma que la abundancia de bacterias consideradas beneficiosas para la salud no es sinónimo de juventud prolongada: en la flora intestinal de personas más jóvenes, por ejemplo, es más abundante el patógeno Campylobacter jejuni, una bacteria que provoca diarrea. Por el contrario, no es así en las personas de edad avanzada, ya que podrían haber adquirido con el tiempo una inmunidad protectora.

Una importante brecha generacional

Otro factor que conviene tener en cuenta son los cambios importantes en las condiciones de vida a lo largo del último siglo (dieta, sedentarismo, factores ambientales, etc.). En este contexto resulta difícil predecir si la composición de la flora de los jóvenes de hoy evolucionará de la misma manera que la de sus mayores. En otras palabras, se cuestiona el principio del “reloj microbiótico” del envejecimiento. Los autores, que fundaron una empresa biotecnológica especializada en el tratamiento de enfermedades relacionadas con la edad y la longevidad, reconocen este sesgo. A corto plazo, no cabe esperar encontrar un elixir de juventud bacteriano en los estantes de los supermercados.

Old sources

Bibliografia :

Galkin F, Aliper A, Putin E et al. Human microbiome aging clocks based on deep learning and tandem of permutation feature importance and accumulated local effects. bioRxiv, décembre 2018

https://www.legifrance.gouv.fr/affichTexte.do?cidTexte=JORFTEXT000037783813

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